El 28 de marzo de 2026, una jornada de protestas denominada “No Kings” se llevó a cabo en cientos de ciudades y poblaciones de Estados Unidos, con concentraciones nacionales y actos locales que tuvieron como eje el rechazo a la guerra en Irán y a políticas internas del gobierno de Donald Trump.
Organizadores y coaliciones locales convocaron más de 3,000 eventos repartidos por todo el país, y señalaron a Minnesota, donde hubo una concentración emblemática en St. Paul, como uno de los puntos centrales de la movilización. “Millions of us are rising up from all walks of life, from rural communities to big cities at No Kings”, dijo Katie Bethell, directora ejecutiva de MoveOn, en declaraciones previas a la jornada.
En ciudades como Seattle los organizadores estimaron la asistencia en decenas de miles, mientras que otras marchas se celebraron en suburbios y localidades rurales, según reportes locales. Las demandas combinaban el rechazo a la intervención militar en Irán con protestas contra redadas migratorias y recortes a servicios públicos impulsados por la administración.
El evento sucedió después de meses de movilizaciones del mismo movimiento y organizaciones aliadas, que han utilizado las jornadas “No Kings” para señalar riesgos que, según los organizadores, suponen una concentración de poder en la Presidencia y políticas que afectan a comunidades migrantes y trabajadoras.
Además de las marchas, algunas actividades públicas programadas incluyeron presentaciones y actos culturales en apoyo a la movilización; en St. Paul se anunció la participación de Bruce Springsteen en un acto vinculado a la jornada.
Las autoridades locales en diversas jurisdicciones emitieron avisos para el tránsito y seguridad pública y convocaron a la ciudadanía a mantener la calma y a ejercer su derecho a la protesta de manera pacífica. Organizaciones civiles difundieron recomendaciones sobre prácticas seguras para participantes y sobre canales oficiales de información ante eventuales cambios de horario o recorrido.
Los reportes de prensa del 27 y 28 de marzo consignaron la magnitud y el alcance de la jornada, y destacaron que las movilizaciones se desarrollaron de forma mayoritariamente pacífica, con variaciones según la ciudad y la presencia de contramanifestantes en algunos puntos.


