La madrugada del 28 de marzo de 2026, las fuerzas hutíes con base en Yemen anunciaron haber lanzado un misil balístico contra objetivos militares en el sur de Israel en el marco de la actual guerra entre Irán e Israel, y el ejército israelí declaró que el proyectil fue interceptado antes de causar daños.
Un portavoz militar hutí, Yahya Saree, reivindicó la operación en un comunicado difundido en medios del grupo y la describió como una “primera operación” dirigida contra blancos militares sensibles, en apoyo de lo que el movimiento llama los frentes de la resistencia.
Las autoridades israelíes activaron sirenas en zonas cercanas a Beer Sheba y en las inmediaciones de un centro de investigación nuclear, y por el momento no se han informado víctimas ni daños confirmados a causa del misil interceptado.
Paralelamente, en relación con los ataques registrados en otros frentes del conflicto, surgieron informes sobre daños a instalaciones nucleares iraníes; Rusia confirmó informaciones sobre un tercer ataque contra la central nuclear de Bushehr, y la empresa estatal Rosatom ha señalado que la situación en la planta se ha ido deteriorando y ha tomado medidas de seguridad con parte de su personal.
El lanzamiento reivindicado por los hutíes y las confirmaciones alrededor de instalaciones nucleares elevan la tensión regional y mantienen la incertidumbre sobre la seguridad de infraestructuras críticas y las rutas marítimas en la zona. Se esperan más comunicaciones oficiales de las partes involucradas mientras continúa la diplomacia internacional para contener la escalada.


