Dos veleros del Convoy Nuestra América arribaron a La Habana el sábado 28 de marzo de 2026, después de que la Secretaría de Marina de México (Semar) los localizara en el Caribe. Las embarcaciones, que zarparon desde México como parte de una misión internacional de ayuda, llevaban insumos humanitarios destinados a la isla.
Semar reportó haber establecido contacto con las balandras y coordinó apoyo en la zona; según reportes, la localización se produjo a unas 80 millas náuticas al noroeste de La Habana y los nueve tripulantes se encontraban en buen estado al arribar. Voceros del convoy expresaron agradecimiento por la coordinación de las autoridades mexicanas y cubanas.
Adnaan Stumo, coordinador del convoy, dijo que los tripulantes “nunca estuvimos en peligro real” y que el viaje fue “tortuoso” por las condiciones meteorológicas; los organizadores explicaron que se perdió comunicación con las embarcaciones durante casi dos días antes de restablecerse el contacto. Las fuentes señalan que el retraso estuvo ligado a vientos y a la necesidad de elegir una ruta más larga.
El Convoy Nuestra América es una iniciativa internacional que combina envíos por mar, aire y tierra para llevar alimentos, medicinas y otros suministros a Cuba en un contexto de dificultades logísticas y energéticas para la isla. Parte del contingente había llegado a La Habana en días previos, cuando una avanzada inició la distribución de insumos médicos.
Al arribar, las embarcaciones fueron recibidas por decenas de residentes y, según reportes, por representantes oficiales en el puerto capitalino. Organizadores y autoridades destacaron la coordinación en la operación de localización y la entrega de la ayuda, y confirmaron que los suministros se incorporarán a las acciones de apoyo previstas en la isla.


