El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó que la planta de producción de agua pesada de Jondab, en Irán, dejó de operar después de sufrir daños en los ataques atribuidos a Israel y a Estados Unidos del 27 de marzo de 2026.
La agencia señaló que su conclusión se apoyó en un análisis independiente de imágenes satelitales y en el conocimiento que posee sobre la instalación, y agregó que la planta no contenía material nuclear declarado en el momento de la evaluación.
En el mismo conjunto de ataques fue golpeada la instalación de Ardakan, una planta relacionada con la producción de torta amarilla (concentrado de uranio), una etapa intermedia antes del enriquecimiento, según reportes sobre los incidentes.
Las informaciones disponibles indican que, tras los daños, no se han reportado liberaciones radiológicas al exterior ni víctimas en relación con los ataques. El OIEA advirtió que continuará su labor de verificación en la medida en que las condiciones de seguridad lo permitan.
Este tipo de operaciones se suman a otros incidentes previos en centros nucleares iraníes, que han llevado a la agencia y a observadores internacionales a vigilar de cerca la infraestructura y la cadena de producción vinculada al ciclo del combustible nuclear.
Las autoridades internacionales y medios continúan actualizando los hechos; la situación está en evolución y la OIEA ha señalado que seguirá evaluando el estado de las instalaciones afectadas.


