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La nave Link reingresa a la Tierra tras fallar el rescate del telescopio Swift de la NASA

La nave espacial robótica Link reingresó a la atmósfera terrestre durante la noche del viernes 25 de septiembre de 2026, luego de que fallara su misión para rescatar y elevar la órbita del observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA. La operación, desarrollada por Katalyst Space Technologies y patrocinada por la agencia estadounidense, tuvo un costo aproximado de 30 millones de dólares.

El reingreso puso fin al intento de extender la vida operativa del telescopio, que permanece en una órbita cada vez más baja. La NASA prevé que Swift siga una trayectoria similar y reingrese a la atmósfera a comienzos de noviembre, de acuerdo con la información disponible sobre la misión.

Problemas técnicos frustraron el rescate

Link despegó el 3 de julio con el objetivo de capturar al telescopio Swift, lanzado en 2004, y trasladarlo a una órbita más alta y estable. Sin embargo, dos de sus tres ruedas de reacción dejaron de funcionar y, posteriormente, una válvula defectuosa provocó que la nave entrara en un giro rápido que interrumpió las comunicaciones.

Aunque los ingenieros recuperaron el control de la nave, el consumo de combustible impidió completar la operación de captura y elevación orbital. NASA y Katalyst anunciaron en agosto que Link ya no realizaría esas maniobras, aunque continuaría con actividades de aproximación y demostración tecnológica.

En las semanas posteriores, los controladores de vuelo practicaron el movimiento de los tres brazos robóticos de Link. La nave llegó a aproximarse entre 12 y 15 kilómetros de Swift y obtuvo imágenes del observatorio, una maniobra que permitió reunir experiencia para futuras misiones de mantenimiento y recuperación de satélites.

El futuro del observatorio Swift

El observatorio Swift tiene 22 años de operación y fue diseñado para detectar estallidos de rayos gamma, explosiones estelares y otros fenómenos cósmicos de rápida evolución. Su capacidad para localizar estos eventos y alertar a otros telescopios lo convirtió en un instrumento de respuesta rápida para la astronomía.

La pérdida de Link no solo representa el cierre de una misión de salvamento, sino también una oportunidad para evaluar nuevas tecnologías de servicio en órbita. La NASA señaló que el proyecto permitió probar procedimientos y maniobras que podrían emplearse en futuras misiones para reparar, trasladar o prolongar la vida útil de satélites.