Un juez federal determinó que el expresidente Donald Trump no goza de inmunidad presidencial frente a demandas civiles que lo acusan de incitar el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.
En un fallo de 79 páginas, el juez de distrito Amit Mehta concluyó que los pasajes del discurso pronunciado en la explanada conocida como the Ellipse “plausibly” fueron palabras de incitación y, por tanto, no estarían protegidas por la Primera Enmienda ni por la doctrina de actos oficiales.
El nut graf: la decisión permite que las demandas civiles presentadas por legisladores demócratas y oficiales que defendieron el Capitolio sigan su curso y abre la posibilidad de un juicio civil por los daños causados durante el asalto; a la vez, mantiene límites sobre la inmunidad presidencial al distinguir entre actos oficiales y conductas que caen fuera del marco de las funciones presidenciales.
Mehta señaló explícitamente que “President Trump has not shown that the Speech reasonably can be understood as falling within the outer perimeter of his Presidential duties. The content of the Ellipse Speech confirms that it is not covered by official-acts immunity.”
El juez aclaró que la decisión no alcanza todos los actos del día: no se le atribuirá responsabilidad por lo que consideró actos oficiales, como las declaraciones en el Rose Garden durante el disturbio ni por ciertas interacciones con funcionarios del Departamento de Justicia. Al mismo tiempo dijo que Trump podrá volver a alegar la defensa de inmunidad en el juicio, pero bajo una carga de prueba más estricta.
Las demandas fueron interpuestas originalmente por el representante Bennie Thompson y otros legisladores, y se consolidaron con demandas de oficiales del Capitolio; entre los hechos citados en las querellas figura que más de 100 policías resultaron lesionados durante el asalto.
La decisión llega después de anteriores resoluciones del propio Mehta y de revisiones en instancias superiores: el caso volvió al tribunal de Mehta tras una decisión de apelaciones que ratificó aspectos de su evaluación previa sobre la inmunidad presidencial.
Los abogados de los demandantes, incluidos representantes del Lawyers’ Committee for Civil Rights Under Law, calificaron el fallo como una señal de responsabilidad: Damon Hewitt dijo que la decisión es a “a monumental victory for the rule of law, affirming that no one, including the president of the United States, is above it.”
El equipo legal de Trump reaccionó argumentando que, en su posición como presidente, Trump realizó actos oficiales que merecen inmunidad absoluta frente a reclamos civiles y penales por su conducta en la jornada del 6 de enero.
Implicaciones: el fallo allana el camino para un posible juicio civil en el mismo tribunal donde se habían presentado cargos penales por los hechos del 6 de enero, aunque es previsible que las partes presenten nuevas apelaciones y defensas procesales antes de que se celebre un juicio definitivo.
Conclusión: la resolución de Mehta reafirma la distinción jurídica entre actos oficiales y conducta fuera del marco presidencial y mantiene viva la vía civil para buscar reparaciones por los daños del 6 de enero, sin cerrar la puerta a recursos legales adicionales por parte del expresidente.


