La misión Artemis II realizó la maniobra de inyección translunar que sacó a la cápsula Orion de su órbita terrestre y la colocó en rumbo hacia un sobrevuelo lunar. La tripulación está formada por el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y las especialistas Christina Koch y Jeremy Hansen; el lanzamiento desde Kennedy Space Center tuvo lugar el 1 de abril de 2026 y la maniobra clave se completó el 2 de abril de 2026.
El objetivo de la misión es probar sistemas humanos y de vuelo en una trayectoria de retorno libre alrededor de la Luna, validar procedimientos para futuras misiones que llevarán a astronautas a la superficie y recopilar observaciones científicas. Durante la fase inicial, Orion —que la tripulación nombró Integrity— fue colocada en una órbita altamente elíptica para realizar chequeos de sistemas antes de iniciar la transferencia hacia el satélite natural.
Distintas fuentes técnicas describen que la maniobra elevó el punto más alto de la órbita a decenas de miles de millas de la Tierra; las estimaciones publicadas sitúan ese apogeo entre aproximadamente 43,760 y 46,000 millas, una altitud superior a la alcanzada por misiones tripuladas desde 1972. Tras el sobrevuelo del lado oculto de la Luna, programado para el 6 de abril de 2026, la misión regresará a la Tierra con amerizaje previsto el 10 de abril de 2026.
Durante las primeras revisiones en órbita, la tripulación resolvió un problema técnico con el sistema de residuos a bordo; la intervención incluyó procedimientos guiados desde el control en tierra y la participación directa de Christina Koch, quien comentó con tono distendido que se sentía orgullosa de atender la reparación. Fuentes públicas señalan que, una vez corregido el fallo, la misión quedó autorizada para proseguir según el plan.
Las operaciones en los próximos días incluyen pruebas de los sistemas de soporte vital y de trajes, toma de fotografías de alta resolución para estudios geológicos y maniobras que verificarán la preparación de la nave y la tripulación para vuelos tripulados más complejos. El cumplimiento de estos objetivos es clave para avanzar hacia los siguientes hitos del programa Artemis.


