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Inundaciones en Nepal amenazan 21 mil empleos y frenan comercio con China

Las inundaciones que devastaron Nepal a finales de agosto amenazan el empleo de unas 21 mil 400 personas y han interrumpido rutas estratégicas para el comercio con China. La destrucción de viviendas, centros de trabajo, carreteras, puentes e infraestructura eléctrica también dificulta el acceso de los trabajadores a mercados y servicios esenciales.

El desastre dejó más de mil 400 personas muertas y miles de desaparecidos, de acuerdo con los balances reportados durante septiembre de 2026. Las autoridades y equipos de rescate continúan enfrentando las consecuencias de las inundaciones y los deslaves registrados desde el 26 de agosto en el corredor Bhote Koshi-Trishuli.

Una evaluación preliminar sobre el impacto laboral calcula que alrededor de 21 mil 400 personas empleadas viven dentro de un radio de cuatro kilómetros de la zona afectada. El análisis advierte que las consecuencias económicas podrían extenderse mucho más allá de las áreas directamente inundadas por la interrupción de las cadenas de suministro y las rutas comerciales.

Turismo, agricultura y transporte, entre los sectores más afectados

El turismo, la agricultura, el transporte y las microempresas enfrentan las mayores presiones. La situación es especialmente delicada para quienes trabajan en la economía informal, debido a que suelen contar con menos redes de protección social ante la pérdida repentina de ingresos.

Los daños en la infraestructura también han reducido la capacidad de las personas para desplazarse hasta sus empleos y han afectado el funcionamiento de negocios locales. La interrupción de carreteras, puentes y conexiones eléctricas puede trasladar el impacto hacia empresas y trabajadores ubicados fuera de las zonas inundadas.

Rutas con China concentran parte del impacto económico

Los pasos fronterizos de Rasuwa y Tatopani permanecen entre los puntos más afectados. En conjunto, ambas rutas representaron 22% de las importaciones de Nepal desde China durante el periodo 2025-2026, mientras que por Rasuwa circula casi la mitad de las exportaciones nepalíes dirigidas al mercado chino.

La interrupción de esos corredores ha obligado a desviar parte de la carga hacia otros puntos fronterizos, elevando los costos y complicando el abastecimiento antes de la temporada de festividades. Además, el cierre de las rutas del norte mantiene varados vehículos, contenedores y mercancías.

El primer ministro nepalí, Balendra Shah, llevó la situación a la Asamblea General de la ONU en septiembre y pidió mayor cooperación internacional frente a los efectos de la crisis climática. Nepal estima que la reconstrucción requerirá recursos equivalentes a cerca de 10% de su producto interno bruto, aunque el país aporta alrededor de 0.1% de las emisiones globales.

La recuperación dependerá de la reapertura de las conexiones comerciales, la reconstrucción de la infraestructura y la protección de los ingresos de los trabajadores afectados. Sin esas medidas, las consecuencias de las inundaciones podrían prolongarse durante meses y alcanzar a comunidades alejadas de las zonas donde ocurrió el desastre.