La Presidencia de la República detalló el 4 de diciembre de 2024 la Estrategia BALAM, un operativo de la Guardia Nacional diseñado para la contención y reducción del robo al autotransporte de carga que combina despliegue de personal, plataformas de geolocalización y comunicación con el sector privado.
La importancia de la estrategia radica en integrar respuesta rápida y seguimiento en tiempo real: la iniciativa busca reducir la incidencia de robos en tramos carreteros críticos mediante coordinación directa entre transportistas, cámaras empresariales y las fuerzas federales.
Según el gobierno, la Estrategia BALAM se materializa con 1,241 efectivos desplegados, 465 carros radiopatrulla, 556 teléfonos provistos con la aplicación “GN‑Carreteras”, 37 drones, una aeronave tripulada a distancia, dos helicópteros y 23 células de investigación. La operación se concentra en 12 estados con mayor incidencia delictiva.
La aplicación GN‑Carreteras permite a los operadores de carga compartir ubicación en tiempo real y activar un botón de emergencia que alerta a los centros de monitoreo de la Guardia Nacional; desde ahí se coordina el envío de la unidad o fuerza más cercana hacia el incidente reportado.
Complementariamente, la Línea de Atención Inmediata Contra Asaltos, conocida como LAICA, opera como un chat entre organizaciones de autotransporte afiliadas y la Guardia Nacional para reportar robos y compartir información (ubicación, fotografías y características de vehículos) de forma ágil. En la presentación oficial se indicó que 295 empresas pertenecientes a cámaras y asociaciones del autotransporte emplean actualmente LAICA.
En el periodo informado desde el 1 de octubre hasta la fecha de la presentación, las autoridades registraron 227 alertamientos y 1,782 vuelos de reconocimiento con aeronaves y drones; reportaron también la detención de 33 personas, la recuperación de 225 vehículos, el decomiso de armas y cartuchos y el aseguramiento de 293,733 litros de hidrocarburo.
Medios especializados y del sector transporte destacan que BALAM y LAICA buscan, además, crear flujos de información entre centros de monitoreo de empresas y patrullas, así como ofrecer cobertura mediante trinomios (radiopatrulla, drones y helicópteros) para inhibir y, en su caso, perseguir robos en carretera.
Las autoridades señalan que el uso de herramientas digitales y la coordinación con asociaciones empresariales facilitan avisos en tiempo real y una reacción operativa más inmediata. No obstante, organismos y analistas del sector advierten que la eficacia a largo plazo requiere métricas públicas, evaluación continua y la participación sostenida de aseguradoras, empresas y autoridades estatales.
En conclusión, la Estrategia BALAM concentra recursos humanos, aéreos y tecnológicos con el objetivo de reducir el robo al autotransporte. Su impacto operativo ya incluye detenciones y recuperación de unidades según cifras oficiales, pero su consolidación dependerá de la evaluación periódica de resultados y de la ampliación de la cooperación entre autoridades y el sector privado.


