El olor a madera recién encerada y el eco de los entrenamientos llenan la Arena CDMX mientras Felipe Haase termina su calentamiento; su figura, alta y serena, parece encarnar más que un papel en la rotación: representa un hito para el básquetbol chileno.
Haase, originario de Osorno, llegó a Capitanes de la Ciudad de México para disputar la NBA G‑League y con ello pasó a la historia como el primer chileno en jugar en esa liga de desarrollo. Su presencia en el equipo añade un componente simbólico al logro colectivo: los Capitanes lograron por primera vez en su historia clasificar a los playoffs y aseguraron disputar al menos la primera ronda frente a su afición en la Arena CDMX.
La serie de la primera fase tendrá su primer partido local el 1 de abril, en una llave que enfrentará a Capitanes contra Rip City Remix, según el calendario que maneja la franquicia y la cobertura informativa de la liga. Para el plantel capitalino, jugar en casa significa aprovechar una cancha donde construyeron buena parte de su fortaleza durante la temporada regular.
Más allá del marcador o del sistema táctico, la clasificación y la localía fueron el resultado de una temporada de consolidación: el proyecto deportivo de Capitanes alcanzó la zona alta de la Conferencia Oeste y ganó la posibilidad de debutar en la postemporada ante su público. Ese contexto convierte el primer juego en casa en un momento cargado de expectativas para jugadores, cuerpo técnico y afición.
Para Haase, la experiencia en la G‑League fue también una oportunidad personal y profesional. Desde su llegada a la franquicia, su trayectoria —que incluye paso por ligas europeas y formación en la NCAA— se tradujo en minutos útiles dentro del equipo y en la posibilidad de ser un referente para futuros jugadores chilenos que aspiren a competir en circuitos internacionales.
El ambiente alrededor del equipo mezcla orgullo y ansiedad: la afición espera llenar la Arena CDMX y el vestidor busca mantener la concentración en una postemporada que, en el formato vigente, no da margen de error en las rondas iniciales. Para la comunidad chilena del deporte, la presencia de Haase en este escenario añade un matiz de representatividad que trasciende el resultado del partido.
Sea cual sea el desenlace del cruce con Rip City Remix, la postal de Haase disputando un playoff en la Arena CDMX quedará como parte de la historia reciente del club y como referencia para el crecimiento del baloncesto chileno en circuitos profesionales fuera de su país.


