Entre enero y febrero de 2026 las mercancías “Made in Mexico”, excluyendo las petroleras, que se enviaron a Estados Unidos alcanzaron un valor de 85,194 millones de dólares, un avance de 12.1% respecto al mismo periodo de 2025, según cifras del Inegi.
El crecimiento obedeció principalmente a un incremento de 22.9% en las ventas de computadoras, maquinaria, componentes, equipo médico y productos agropecuarios; en contraste, las exportaciones automotrices registraron una caída de 12.3% en el mismo periodo.
En paralelo, las exportaciones canalizadas al resto del mundo aumentaron 23% frente al primer bimestre de 2025, impulsadas por la industria automotriz, cuyos envíos se elevaron 37.9%.
Analistas de Banorte destacaron que la exención de aranceles bajo la Sección 122 para bienes que cumplen con el T‑MEC ha sido un factor clave para las exportaciones manufactureras, y advirtieron que en los próximos meses se desarrollarán eventos que impactarán la política comercial.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que la estrategia de México en la revisión del T‑MEC se centrará en reducir la dependencia de Norteamérica respecto a otras regiones, fortalecer las reglas de origen y reforzar la seguridad de las cadenas de suministro.
Según lo reportado, los trabajos bilaterales con Estados Unidos comenzaron el 16 de marzo, las negociaciones con Canadá iniciarán en mayo y la revisión oficial del T‑MEC está programada para arrancar el 1 de julio.
Banorte también puso atención en la iniciativa presentada el 11 de marzo en materia de derechos laborales para personas trabajadoras del campo, que incluye una reforma a la Ley de Comercio y la emisión de un certificado de cumplimiento de obligaciones laborales para facilitar la agroexportación.
Además, la administración estadounidense abrió una investigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 para determinar prácticas que puedan afectar intereses comerciales y enlistó 60 países, entre ellos México; se espera que las conclusiones se conozcan antes de julio.
Los analistas señalaron que el conflicto en Medio Oriente ha provocado disrupciones en el comercio global por la caída en los envíos de energéticos a través del estrecho de Ormuz, con un impacto inmediato en los precios de la energía que, según las perspectivas de la Organización Mundial del Comercio publicadas el 19 de marzo, podría moderar el crecimiento del volumen del comercio de mercancías a 1.4% este año tras un avance de 4.6% en 2025.
Para el comercio bilateral, el sector automotriz enfrenta además un tratamiento arancelario: vehículos y autopartes pagan un arancel del 25% sobre el contenido que no sea estadounidense al cruzar la frontera norte, un elemento que influye en la dinámica de las cadenas regionales de suministro.
En conjunto, las cifras del primer bimestre muestran un arranque robusto en varias ramas manufactureras, pero los analistas advierten que la revisión del T‑MEC, la investigación bajo la Sección 301 y la evolución de los precios energéticos serán factores determinantes para la tendencia exportadora en los meses por venir.


