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Estados Unidos hunde embarcación ecuatoriana tras detener a 14 pescadores en el Pacífico

Fuerzas de Estados Unidos interceptaron el viernes 28 de agosto de 2026 la embarcación pesquera ecuatoriana Los Tres Hermanos en aguas internacionales del Pacífico Oriental, detuvieron a sus 14 tripulantes y hundieron la nave después de trasladarlos a Ecuador. El operativo se realizó con el buque USS San Antonio y en coordinación con el Gobierno ecuatoriano, de acuerdo con la versión oficial estadounidense.

El Comando Sur sostuvo que la embarcación funcionaba como una estación flotante de reabastecimiento para operaciones de tráfico de drogas y que estaba vinculada con la organización criminal Los Choneros. La institución afirmó que la nave fue abordada, registrada y despejada sin incidentes, y que los ocupantes fueron escoltados de manera segura hasta territorio ecuatoriano.

Pescadores niegan vínculos con el narcotráfico

Los tripulantes rechazaron esa acusación y aseguraron que regresaban de una jornada de pesca cuando fueron interceptados. En testimonios difundidos después de su llegada a Manta, denunciaron que fueron apuntados con armas, esposados, vendados y sometidos a un trato cruel durante la operación.

La embarcación habría sido localizada frente a las costas de Manabí. Distintos reportes ubican el punto de interceptación entre 20 y 40 millas náuticas de Manta, mientras que los pescadores señalaron que llevaban varios días realizando labores de pesca antes de emprender el regreso.

Versiones encontradas sobre el operativo

La versión oficial de Estados Unidos y Ecuador identifica al barco como una estructura utilizada para apoyar actividades de narcotráfico. Sin embargo, los pescadores negaron haber transportado drogas y los reportes disponibles no registran el decomiso público de un cargamento ilícito durante la intervención.

Tras llegar al puerto de Manta, los tripulantes acudieron ante la Capitanía del Puerto para informar lo ocurrido. Las autoridades les solicitaron regresar el lunes 31 de agosto para rendir declaraciones y formalizar la denuncia correspondiente.

El caso ocurre mientras Ecuador y Estados Unidos amplían su cooperación militar y marítima contra el narcotráfico. La operación también generó preocupación entre organizaciones pesqueras de Manabí, que pidieron claridad sobre los protocolos de intercepción y garantías de seguridad para quienes trabajan en el mar.