El Ministerio del Interior de Egipto anunció el 3 de abril de 2026 la detención en la provincia de Minya de un residente de la localidad de Deir Mauas que poseía 277 piezas históricas, las cuales, según la nota oficial, fueron extraídas en excavaciones ilegales y se encontraban con la finalidad de ser vendidas de forma ilícita.
Las fuerzas de seguridad localizaron las 277 piezas en el domicilio del detenido, que —según el comunicado— era utilizado como base para la actividad de tráfico de antigüedades. El ministerio señaló que las piezas procedían de excavaciones ilegales en una zona montañosa de la provincia de Minya.
La detención fue difundida por la nota oficial publicada en las cuentas del ministerio y se produce un día después de la arresto de dos personas acusadas de tráfico de reliquias que poseían un sarcófago fechado en el período romano tardío, extraído también de una excavación ilegal en la provincia de Sohag.
El comunicado ministerial indicó que se han adoptado las medidas legales correspondientes, sin ofrecer por el momento más detalles sobre la identidad del detenido, la tipología exacta de las piezas ni el avance de la investigación.
Esta operación se enmarca en una serie de acciones emprendidas por las autoridades egipcias contra el tráfico ilícito de antigüedades; en las últimas décadas el país ha desarrollado múltiples esfuerzos diplomáticos y operativos para recuperar piezas saqueadas o vendidas fuera de sus fronteras.
Las autoridades continúan las pesquisas y no han publicado información adicional sobre posibles detenciones relacionadas ni sobre el destino provisional de las piezas incautadas.


