La refinería Olmeca, conocida como Dos Bocas, acumula un costo oficial superior a 21 mil millones de dólares y operó en junio de 2026 al 41% de su capacidad máxima, de acuerdo con los datos reportados sobre el complejo ubicado en Paraíso, Tabasco. La instalación fue diseñada para procesar hasta 340 mil barriles diarios de crudo.
El complejo comenzó a construirse en agosto de 2019, fue inaugurado en julio de 2022 y registró sus primeras operaciones en junio de 2024. El costo actual representa casi el triple de los 8 mil millones de dólares estimados originalmente para el proyecto.
Producción por debajo de la capacidad instalada
Los datos disponibles muestran que Dos Bocas pasó de producir 212 mil barriles diarios de combustibles en diciembre de 2025 a 141 mil en junio de 2026, una disminución de 33%. Con ese volumen, la refinería se ubicó entre las instalaciones con menor producción del Sistema Nacional de Refinación.
La capacidad de diseño de 340 mil barriles diarios había sido planteada como parte de la estrategia de autosuficiencia energética y de reducción de las importaciones de combustibles. La ficha técnica oficial de Pemex contempla, además, una producción potencial de gasolinas y diésel de ultra bajo azufre. ([pemex.com](https://www.pemex.com/saladeprensa/boletines_nacionales/Paginas/2024_16-nacional.aspx?utm_source=openai))
Mantenimientos e incidentes durante 2026
Las variaciones en el procesamiento durante 2026 fueron relacionadas con mantenimientos preventivos, ajustes propios de la puesta en marcha e incidentes que afectaron temporalmente la operación. Entre abril y junio se realizaron trabajos de rehabilitación tras un incidente en la fosa de almacenamiento de coque.
Para agosto, el proceso promedio reportado fue de 248 mil barriles diarios de crudo, con 219 mil barriles de destilados de alto valor y un rendimiento de 88%. El 25 de agosto se registró un proceso de 275 mil barriles diarios y el 26 de agosto se alcanzaron 280 mil.
Presión sobre las finanzas de Pemex
La menor elaboración de combustibles coincidió con un periodo de altos precios del petróleo y con la decisión de priorizar el suministro del Sistema Nacional de Refinación sobre las exportaciones de crudo. La mezcla mexicana promedió 80.56 dólares por barril durante el primer semestre de 2026, frente a 63.81 dólares en el mismo periodo de 2025.
En ese contexto, la reducción de las exportaciones y de la extracción de crudo contribuyó a que Pemex registrara una pérdida neta de 28 mil millones de pesos durante el primer semestre del año. El costo de oportunidad consiste en que una mayor proporción del petróleo se destina al procesamiento interno en lugar de venderse en los mercados internacionales.
El reto de estabilizar la refinería
Especialistas en energía han señalado posibles problemas de ingeniería, integración de equipos, cuellos de botella y un arranque anticipado como factores que explicarían las variaciones en la producción. También han planteado que la viabilidad financiera dependerá del valor neto que genere cada barril procesado frente a los ingresos que produciría su exportación.
El complejo fue diseñado para procesar principalmente crudo pesado tipo Maya y formar parte de la estrategia nacional de autosuficiencia energética. Sin embargo, su desempeño definitivo dependerá de que alcance una operación estable, reduzca los paros recurrentes y aproveche de manera sostenida su capacidad instalada.

