Especialistas del sector inmobiliario advierten sobre el aumento de fraudes vinculados a los llamados “arrendadores fantasma” y a la “estafa del anticipo” en la Ciudad de México, con incidencia reportada en colonias de alta demanda como Roma, Condesa y Del Valle.
El problema gana relevancia ante el dinamismo del mercado: eventos que incrementen la demanda de alojamientos temporales pueden favorecer la aparición de anuncios fraudulentos y de ofertas con precios atípicamente bajos. Las víctimas suelen ser personas que buscan propiedades a través de redes sociales o plataformas digitales y que reciben solicitudes de pago adelantado sin procesos de verificación claros.
Según especialistas consultados, el modus operandi suele combinar ingeniería social y usurpación de identidad: se publican anuncios atractivos con precios por debajo del mercado, a veces usando imágenes tomadas de otros sitios; en ocasiones el presunto arrendador muestra temporalmente el inmueble para generar confianza y luego solicita un anticipo para “apartarlo” sin validar la titularidad o la identidad.
Señales de alerta comunes:
- Precios significativamente por debajo del mercado.
- Solicitudes de pago por adelantado sin validaciones previas.
- Falta de rastro o información verificable del anunciante.
- Excusas para no mostrar el inmueble en persona.
- Uso de imágenes genéricas o reutilizadas.
Sobre medidas preventivas, las fuentes recomiendan incorporar procesos de verificación que permitan validar tanto el inmueble como a la persona con la que se está tratando. “La emoción de encontrar un departamento ideal a un precio atractivo puede jugar en contra. Por eso es importante incorporar procesos de verificación que permitan validar tanto el inmueble como a la persona con la que se está tratando”, señaló una experta del sector inmobiliario.
Asimismo, se sugiere apoyarse en profesionales con procesos verificables y revisar la documentación disponible antes de entregar cualquier cantidad. Como complemento legal, existen normas que sancionan la ocupación o uso de un inmueble sin autorización del propietario; el marco penal contempla sanciones para quien se adueñe o utilice un bien inmueble sin consentimiento.
En síntesis, la prevención se apoya en tres pasos: verificar la titularidad y la documentación del inmueble, comprobar la identidad y la trazabilidad del anunciante, y preferir procesos formales (contrato, facturación y profesionales con referencias verificables). Mantener prudencia ante ofertas inusuales y exigir comprobantes reduce el riesgo de caer en la “estafa del anticipo”.


