El silencio que siguió al último pitido en el Estadio Banorte dejó ver algo más que un empate sin goles: una selección que, en palabras de su técnico, dio pasos firmes hacia la cita más grande del año. Aquellos minutos, y los que vinieron después en el Soldier Field frente a Bélgica, sirvieron como termómetro para Javier Aguirre y su cuerpo técnico.
Los dos empates —0-0 ante Portugal y 1-1 frente a Bélgica— ofrecieron señales claras sobre el carácter del equipo. En el caso del encuentro contra los belgas, Aguirre destacó el primer tiempo y consideró que el Tri “ganó en personalidad”, una lectura que subraya cómo el técnico valora más la identidad y el control en el juego que el marcador en sí.
Otra conclusión central fue el estado físico del plantel. Aguirre se declaró optimista respecto a la mejoría de varios jugadores lesionados, y apuntó que las recuperaciones observadas en esta ventana FIFA pueden permitir contar con más opciones para el Mundial 2026. Ese optimismo calma, en parte, la inquietud por las bajas que marcaron la preparación.
Más allá de la salud física, los amistosos funcionaron como prueba para alternativas tácticas y variantes en el once. Analistas y columnas posteriores destacaron que el entrenador parece tener definidos varios elementos del once inicial, con al menos ocho futbolistas consolidados como opciones prioritarias para el cuerpo técnico.
Finalmente, estos duelos sirvieron como la última comprobación competitiva antes de la concentración definitiva para la Copa del Mundo: pusieron en evidencia fortalezas defensivas en partidos de alto nivel, permitieron ensayar combinaciones en mediocampo y ataque, y ofrecieron a Aguirre indicios prácticos para perfilar la lista y el esquema que México presentará en la fase final.
En conjunto, las conclusiones que dejó Javier Aguirre tras la doble escala (Banorte y Soldier Field) son una mezcla de prudente optimismo y prioridades claras: cuidar la recuperación de los lesionados, consolidar la personalidad del equipo y afinar las piezas que, por ahora, asoman como núcleo del proyecto hacia el Mundial 2026.


