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Carney admite que Canadá evaluó el riesgo de una acción militar de EU

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, reconoció que su gobierno ha evaluado el riesgo de una posible acción militar de Estados Unidos contra territorio canadiense, escenario que calificó como extremadamente remoto y fuera de la hipótesis central de Ottawa.

Carney hizo la declaración en una entrevista publicada el miércoles 23 de septiembre de 2026, en medio del deterioro de la relación bilateral y de las reiteradas declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la posibilidad de convertir a Canadá en el estado 51 de Estados Unidos.

Una evaluación de riesgo, no un plan operativo

El mandatario canadiense describió la posibilidad como un “riesgo extremo de cola”, concepto utilizado para referirse a acontecimientos poco probables, pero con consecuencias potencialmente graves. Carney evitó explicar cuáles fueron las medidas concretas analizadas y sostuvo que sería irresponsable no prepararse ante escenarios extremos.

La declaración coincide con reportes previos sobre un ejercicio teórico de las Fuerzas Armadas canadienses para estudiar cómo responder ante una hipotética invasión estadounidense. Autoridades canadienses señalaron entonces que el ejercicio no constituía un plan operacional.

El modelo contemplaba que Canadá podría perder posiciones terrestres y marítimas en los primeros días de un eventual conflicto debido a la superioridad militar estadounidense, y que posteriormente recurriría a tácticas de guerra irregular, como emboscadas, sabotajes, ataques con drones y operaciones de pequeñas unidades.

Tensión política y comercial entre Ottawa y Washington

La evaluación ocurre mientras ambos países atraviesan una de sus etapas de mayor tensión en décadas. Después de la suspensión de las negociaciones comerciales en agosto, Washington impuso aranceles de 50 por ciento sobre productos canadienses por un valor aproximado de 27 mil 600 millones de dólares canadienses, mientras Ottawa respondió con gravámenes de entre 15 y 50 por ciento sobre importaciones estadounidenses.

A pesar de las diferencias, Carney afirmó que mantiene comunicación frecuente con Trump y que ambos han hablado incluso después del colapso de las conversaciones comerciales. El primer ministro canadiense sostuvo que todavía existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo mutuamente beneficioso.

Canadá busca reducir su dependencia de Estados Unidos

Ottawa también acelera una estrategia para disminuir su dependencia de Estados Unidos en sectores considerados estratégicos. Entre las áreas bajo revisión están el uso de servicios satelitales como Starlink, la posible compra de cazas F-35 y la diversificación de sus vínculos económicos, tecnológicos y de defensa con Europa y otros socios.

Carney no presentó la posibilidad de una acción militar estadounidense como el escenario base de su gobierno. Sin embargo, sus declaraciones muestran que Ottawa incorporó ese riesgo extremo a sus evaluaciones de seguridad nacional en un contexto marcado por la presión política, las disputas comerciales y los llamados a fortalecer la autonomía canadiense.