La Administración Federal de Aviación detuvo temporalmente el tráfico aéreo hacia y desde varios aeropuertos que sirven a Washington, D.C., Baltimore y partes de Virginia tras reportarse un fuerte olor químico en la instalación Potomac TRACON, que gestiona aproximaciones y tráfico en la región.
La medida afectó, entre otros, a Ronald Reagan Washington National Airport, Washington Dulles International Airport, Baltimore-Washington International Airport, Charlottesville–Albemarle Airport y Richmond International Airport; la FAA indicó que la suspensión fue preventiva mientras se atendía la incidencia.
Funcionarios federales y del Departamento de Transporte informaron que el olor químico estaba afectando a algunos controladores de tráfico aéreo, por lo que se implementaron protocolos de seguridad para evaluar la situación y garantizar la operatividad segura de la sala de control.
Los bomberos locales revisaron la instalación y, según los reportes oficiales, confirmaron que no existía peligro inminente para el personal; posteriormente los controladores comenzaron a regresar a sus puestos y la FAA autorizó la reanudación gradual de las operaciones.
Las autoridades aeroportuarias advirtieron que, aunque se levantó la suspensión en tierra, podrían persistir retrasos residuales durante la noche y recomiendan a los viajeros verificar el estado de su vuelo con la aerolínea antes de dirigirse al aeropuerto.
Este incidente marca la segunda vez en el mes en que problemas vinculados a un olor o a un equipo en Potomac TRACON han afectado las operaciones en los aeropuertos de la región, según los comunicados oficiales consultados.
Las investigaciones sobre el origen exacto del olor y cualquier medida correctiva continuaban en curso al cierre de los comunicados; la FAA y los servicios de emergencia locales se mantendrán como fuentes de actualización sobre cambios en la operación y recomendaciones para los pasajeros.


