SpaceX presentó de forma confidencial ante la Securities and Exchange Commission (SEC) documentación relacionada con una posible oferta pública inicial, según reportes de medios especializados publicados a inicios de abril de 2026; las informaciones indican que la compañía busca recaudar en la oferta alrededor de 75,000 millones de dólares y manejar objetivos de valoración entre 1.5 y 1.75 billones de dólares.
La documentación se habría presentado ante la SEC en formato confidencial, un mecanismo que permite a una empresa someter sus estados financieros y recibir retroalimentación regulatoria antes de divulgar públicamente los términos de la oferta; los reportes señalan además que, conforme a las reglas aplicables, la compañía deberá hacer pública cierta información con antelación a la fase de comercialización del título.
Los análisis de mercado citados por la prensa sitúan a Starlink —el servicio de conectividad satelital de SpaceX— como uno de los activos centrales en la valoración de la compañía. Diversos comentarios de analistas y reportes financieros han señalado que la unidad satelital y la capacidad de lanzamientos de SpaceX son factores clave para justificar las valoraciones objetivo anunciadas por los medios.
Algunos artículos y resúmenes informativos también mencionan vínculos o procesos de integración entre SpaceX y la empresa de inteligencia artificial xAI; sin embargo, en las fuentes consultadas no se encontró una confirmación sólida y unánime de una compra o fusión definitiva por parte de agencias primarias como Reuters o Bloomberg en sus notas principales, por lo que esa información sigue siendo señalada como reporte adicional y sujeta a verificación.
De concretarse la cifra de recaudación reportada, la operación sería la mayor salida a bolsa registrada, por encima del registro previo atribuido a Saudi Aramco en 2019 (alrededor de 29,000 millones de dólares). Los pasos siguientes incluyen la revisión por parte de la SEC y la divulgación pública del formulario de registro con el detalle final de acciones, rangos de precio y porcentaje de capital que se ofrecerá.
Los reportes consultados subrayan que una presentación confidencial no equivale al inicio inmediato de la cotización: implicaría un proceso regulatorio y de mercado que puede prolongarse antes de que los títulos estén disponibles para inversores públicos.


