El partido Somos acusó que la figura de violencia política contra las mujeres en razón de género está siendo utilizada para censurar la crítica política, luego de que quedó firme la sanción contra el cartonista Paco Navarrete por una publicación relacionada con la diputada morenista Itzul Barrera, de Jalisco.
La controversia surgió por un cartón publicado en el periódico Mural, en el que Navarrete utilizó una fotografía de la legisladora y presentó la palabra “diputada” dividida como “diputa-da”. Las autoridades electorales consideraron que la composición de la imagen y el texto reproducían estereotipos de género y contenían elementos de sexualización y desprestigio.
La Sala Regional Guadalajara del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación confirmó la responsabilidad atribuida al cartonista. Posteriormente, la Sala Superior desechó el recurso presentado por Navarrete, por lo que la resolución quedó firme.
La sanción contra el cartonista
Como parte de las medidas impuestas, Paco Navarrete deberá ofrecer una disculpa pública durante 15 días en sus redes sociales. También se ordenó su inscripción en el Registro Nacional de Personas Sancionadas por Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género.
El caso comenzó después de que Itzul Barrera denunció que el cartón utilizaba una imagen en la que aparecía con las piernas descubiertas y que la división de la palabra “diputada” podía asociarla de manera denostativa con el término “puta”. La defensa del cartonista sostuvo que la separación obedecía a criterios de composición tipográfica y que la publicación formaba parte de la sátira política.
La postura de Somos
A través de sus redes sociales, Somos expresó su respaldo a Navarrete y afirmó que la resolución representa un riesgo para la libertad de expresión. El partido sostuvo que el gobierno federal, Morena y sus aliados buscan ampliar el uso de la figura de violencia política de género para acallar a quienes cuestionan al poder.
La organización también vinculó el episodio con otros casos en los que personas han sido obligadas a ofrecer disculpas públicas por comentarios o publicaciones dirigidas contra mujeres relacionadas con la política. Desde su perspectiva, estos precedentes podrían generar un efecto inhibidor sobre la crítica y la sátira.
La resolución mantiene abierto el debate sobre los límites entre la libertad de expresión, la caricatura política y la protección de las mujeres que participan en la vida pública. Mientras las autoridades electorales sostienen que el contenido sancionado reprodujo violencia simbólica y estereotipos de género, el partido opositor considera que el fallo restringe la crítica política.

