La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la condonación y reestructura de créditos impagables del Infonavit y el Fovissste representan un acto de justicia social para trabajadores que, pese a realizar pagos durante años, vieron crecer sus deudas. Durante el inicio de una gira por Tamaulipas, sostuvo que la política de vivienda de gobiernos anteriores abandonó el bienestar de las familias.
La mandataria señaló que muchos créditos fueron diseñados bajo esquemas que provocaban que los saldos aumentaran incluso cuando las personas acreditadas cubrían sus mensualidades. Como ejemplo, mencionó el caso de Carlos Aguas, quien solicitó un crédito de 173 mil pesos, había pagado 583 mil y todavía debía 503 mil pesos.
También expuso el caso de Miriam Elizabeth, quien obtuvo un crédito por 63 mil pesos, pagó 383 mil y aún mantenía una deuda de 2 millones de pesos. Sheinbaum cuestionó que un préstamo de ese monto pudiera convertirse en una obligación financiera de tal magnitud para una trabajadora.
“¿Saben cómo se llama esto? Justicia, justicia social para el pueblo trabajador, eso es lo que significa la transformación.”
La presidenta indicó que directivos del Infonavit y del Fovissste le presentaron casos similares, que en conjunto sumaban 4 millones 856 mil créditos con condiciones consideradas impagables. A partir de esa información, pidió establecer un plan de condonaciones, quitas y reestructuras para atender la situación.
El programa contempla medidas como la reducción de saldos, el congelamiento de créditos, la disminución de intereses y la fijación de pagos más accesibles. En el caso del Fovissste, también se ha planteado convertir créditos denominados en unidades de medida y actualización a pesos, con pagos fijos durante el plazo restante.
Sheinbaum sostuvo que las acciones no constituyen una concesión extraordinaria, sino una corrección a esquemas que ocasionaron que algunas familias pagaran varias veces el valor original de sus viviendas sin lograr liquidar el financiamiento.
Además de la atención a los créditos existentes, el gobierno federal mantiene como parte de su política de vivienda la construcción de hogares para personas con ingresos de hasta dos salarios mínimos. La meta anunciada contempla 1.8 millones de viviendas con condiciones de acceso favorables para los sectores de menores ingresos.
La presidenta agregó que las deudas excesivas provocaron angustia y afectaciones en la economía de numerosas familias. Por ello, afirmó que la reestructura de los financiamientos busca dar certeza sobre el patrimonio y condiciones que permitan a las personas terminar de pagar sus viviendas.

