La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo condenó la decapitación de una estatua del expresidente Felipe Calderón ocurrida el miércoles 30 de septiembre de 2026 en el Complejo Cultural Los Pinos, en la Ciudad de México, durante una protesta de extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro.
“No estoy de acuerdo con ningún acto que represente violencia”, declaró Sheinbaum al referirse a los hechos. La mandataria añadió que no estaba de acuerdo con lo ocurrido con la escultura del exmandatario panista.
La protesta comenzó afuera de un hotel
La movilización inició afuera de un hotel ubicado en Paseo de la Reforma, donde Felipe Calderón participaba en el Foro América Libre. Los manifestantes expresaron su rechazo al expresidente y a la extinción de Luz y Fuerza del Centro, decretada durante su gobierno.
Después de la protesta, integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas y extrabajadores de la empresa extinta se trasladaron al Complejo Cultural Los Pinos. En el recinto golpearon la estatua de bronce hasta desprenderle la cabeza y retiraron la placa con el nombre del exmandatario.
La estatua ya había sido derribada
La escultura permanecía en el suelo desde julio de 2025, cuando fue derribada por la caída de un árbol en la zona conocida como la Calzada de los Presidentes. Para el momento de la protesta, la pieza todavía no había sido restaurada.
Tras el daño, el acceso al complejo cultural fue cerrado temporalmente. La acción fue presentada por los manifestantes como un acto simbólico relacionado con sus reclamos laborales y políticos.
La postura expresada por Sheinbaum marca distancia frente a cualquier forma de violencia o vandalismo, independientemente de la posición política de la persona representada en el monumento.

