Carlos Martínez Assad publica En la tierra todo pasará y también en Medio Oriente (Ediciones del Lirio, 2026), una obra que articula un diagnóstico histórico y político sobre la guerra en la región y sus efectos transnacionales.
El libro reúne cuatro bloques temáticos que, según el autor, buscan desmontar la idea de una «paz prolongada» y mostrar cómo las guerras recientes han reconfigurado fronteras políticas, desplazamientos y discursos públicos. La obra fue presentada en actividades editoriales vinculadas a ferias del libro y sus planteamientos han sido abordados en entrevistas y reseñas.
Martínez Assad estructura su argumento en cuatro partes: una primera que cuestiona la percepción de estabilidad duradera; una segunda dedicada a las representaciones culturales y políticas de la guerra; una tercera que explora la aceptación social de la violencia como «paisaje»; y una cuarta que coloca el conflicto en un contexto global, conectando Medio Oriente con otras confrontaciones contemporáneas.
El autor aborda episodios puntuales y recientes que han marcado la agenda pública, entre ellos la ofensiva sobre Gaza y sus consecuencias tras el 7 de octubre de 2023. El texto discute también la polarización entre corrientes religiosas y nacionalistas y la forma en que esos discursos alimentan decisiones políticas y militares en la región.
En sus análisis el libro no se centra únicamente en biografías de líderes: Martínez Assad explica que su metodología evita personalizar el estudio en figuras individuales y, en cambio, se concentra en dinámicas estructurales y en procesos políticos y culturales más amplios.
El autor examina escenarios futuros para la región y presenta simulaciones que contemplan desde una escalada amplia hasta la persistencia de conflictos localizados y permanentes. Algunas de sus conclusiones apuntan a que soluciones como la creación inmediata de dos estados resultan —en su evaluación— menos probables en el corto plazo, mientras que otras configuraciones políticas podrían imponerse según la evolución de alianzas regionales e internacionales.
El libro combina trabajo documental, referencias a procesos comparados (por ejemplo, la invasión a Ucrania) y comentarios sobre las implicaciones humanitarias del conflicto, incluyendo desplazamientos masivos y presión sobre sistemas alimentarios y sociales.
Como texto de análisis, En la tierra todo pasará y también en Medio Oriente funciona como una cartografía crítica de tendencias que conectan decisiones políticas —internas y externas— con efectos humanitarios y culturales. Presenta hipótesis sobre cómo la normalización de la guerra modifica percepciones públicas y políticas de Estado, y plantea que el ciclo de violencia puede prolongarse si no cambian factores estructurales y geopolíticos.
En su cierre, Martínez Assad ofrece una mirada a distintas posibilidades futuras sin privilegiar una lectura optimista a corto plazo: la obra insiste en la necesidad de documentar y comprender las causas profundas del conflicto para orientar deliberaciones públicas y políticas más informadas.
Esta reseña se basa en la información pública sobre la obra y en entrevistas y reseñas recientes que han dado cuenta de su presentación y contenidos; el libro está dirigido a lectores interesados en relaciones internacionales, estudios del Medio Oriente y las intersecciones entre política, cultura y desplazamiento humano.


