La noche en la Arena Monterrey quedó marcada por reacciones que trascendieron el cuadrilátero: mientras el público comentaba los combates, en plataformas de opinión y en programas de espectáculos surgió una nueva disputa entre el organizador del show y un periodista.
Gustavo Adolfo Infante calificó al evento Ring Royale como un “fraude”, afirmó que algunas peleas habrían sido arregladas y dijo contar con correos, llamadas, grabaciones y mensajes que respaldarían su versión; anunció que presentaría pruebas en próximos días.
Tras esas declaraciones, Infante aseguró haber recibido mensajes atribuidos a Poncho de Nigris con un tono que él definió como amenazante y mostró un audio que, según dijo, contiene una advertencia dirigida a él. El material difundido por el periodista incluye una solicitud de que deje de “hacer daño” y una mención a un posible encuentro futuro.
Por su parte, Poncho de Nigris no publicó una réplica detallada a las acusaciones y difundió mensajes en redes en los que enfatizó no interesarle “las malas vibras”, además de compartir publicaciones con saludos y mensajes positivos hacia sus seguidores.
El propio Ring Royale y la función en Monterrey —ubicada por algunas crónicas en la noche del 15 de marzo y por otras el 16 de marzo— generaron debate sobre la autenticidad de los combates y la naturaleza del espectáculo; varios artículos y reacciones en redes se centraron también en las peleas entre figuras como Alfredo Adame y Carlos Trejo.
Hasta ahora no se han publicado públicamente documentos o pruebas externas que confirmen las acusaciones de fraude, ni tampoco existe una verificación independiente del origen o contenido del audio mostrado por Infante. La controversia sigue abierta y el periodista anunció que en los próximos días presentará más información.
Mientras tanto, la discusión mantiene en conversación tanto a seguidores del espectáculo como a audiencias críticas del formato, y deja en claro que, más allá de lo ocurrido en el ring, la disputa mediática entre organizador y comunicador continuará hasta que se presenten evidencias verificables.


