El presidente Gustavo Petro criticó públicamente la eficacia de la lista de sancionados de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) en un mensaje publicado en X el 4 de abril de 2026, y afirmó que el mecanismo ya no funciona contra el narcotráfico porque los delincuentes “se burlan” de él.
En la misma publicación, Petro sostuvo que miembros de las primeras líneas del narcotráfico residen en Dubái y que adquieren residencia por montos bajos, y escribió textualmente: “La lista OFAC ya no es un arma contra el narcotráfico, el narcotráfico se burla de ella, y se hospedan en Dubái, allí compran residencia por unos 4 mil dólares y viven en medio del lujo”.
El mandatario agregó acusaciones sobre la ubicación y protección de jefes de grupos armados, señalando que cabecillas del Clan del Golfo y de la Segunda Marquetalia estarían en Emiratos Árabes Unidos; en sus mensajes mencionó además a alias como “Iván Mordisco” y “Chiquito Malo” al comentar la dificultad para su captura.
Petro vinculó además la lista de la OFAC con sanciones de carácter político, asegurando que hoy se utiliza para “perseguir oposiciones políticas” y calificó el sistema como un método de control político en el ámbito internacional.
Estas críticas se producen en el marco de la polémica por la inclusión del presidente y personas cercanas a su gobierno en listas de sancionados publicadas por autoridades estadounidenses en meses anteriores y en medio de un debate diplomático entre Bogotá y Washington sobre cooperación en temas de seguridad y narcotráfico.
Los pronunciamientos del presidente generaron cobertura en medios regionales y agencias informativas; hasta el momento de los reportes citados no se registraba una respuesta oficial pública de la Oficina de Control de Activos Extranjeros en relación con las declaraciones de Petro.
Analistas y autoridades han planteado con anterioridad que la eficacia de herramientas financieras y sanciones depende de la cooperación internacional y de controles en centros financieros y residenciales en terceros países; sin embargo, las apreciaciones sobre su impacto concreto varían según las fuentes y no fueron objeto de verificación directa en las declaraciones del mandatario.


