El senador Gerardo Fernández Noroña declaró que los principios de austeridad promovidos por la Cuarta Transformación se aplican al manejo del presupuesto público y no constituyen una obligación sobre la vida personal de quienes forman parte del movimiento, y al mismo tiempo rechazó las críticas dirigidas a José Ramón López Beltrán y su familia por sus vacaciones.
En sus intervenciones públicas y en redes, Noroña sostuvo que nadie del movimiento tiene la obligación de ser austero en lo personal y dijo textualmente: “No tengo ninguna obligación de ser austero”, posición que ha generado debate y reacciones en distintos medios.
El senador también calificó como reprochable el acoso hacia José Ramón López Beltrán y, en particular, defendió que no deben perseguirse ni hostigarse a menores de edad por la actividad o el nivel de vida de sus padres, al advertir que esa práctica le parece “infame” y dañina.
Las declaraciones de Noroña se dan en un contexto en el que dirigentes de Morena han reiterado llamados a la moderación y a que sus cuadros “prediquen con el ejemplo”, mientras que críticos subrayan la incongruencia cuando servidores públicos exhiben estilos de vida considerados ostentosos.
La postura del legislador reabrió la discusión pública sobre dónde fijar el límite entre la conducta privada de funcionarios y la responsabilidad de ejemplaridad política, y dejó abierta la conversación sobre cómo aplicar las normas internas de conducta sin invadir la esfera personal.


