La industria manufacturera enfrentó un aumento sostenido de amenazas informáticas durante 2025 y los primeros reportes de 2026 muestran que la región de Baja California —con centros productivos en Tijuana y Mexicali— continúa en el foco de los atacantes. Empresas y proveedores han empezado a incorporar sistemas de detección con inteligencia artificial y a reforzar la capacitación del personal para contener intrusiones y reducir la interrupción de líneas de producción.
En 2025 el sector manufacturero concentró una proporción significativa de los ataques a nivel global, y los informes del último año registraron crecimientos en incidentes de ransomware y en técnicas de ingeniería social. Además, análisis del primer semestre de 2025 documentaron aumentos de más de un tercio en incidentes de ransomware en el sector industrial en comparación con 2024.
Las empresas mexicanas, por su parte, preparan mayores inversiones en ciberseguridad para 2026. Ese movimiento incluye modernizar centros de operaciones de seguridad, desplegar automatizaciones basadas en IA para analizar tráfico y comportamientos en tiempo real, y aplicar controles que permitan aislar equipos comprometidos antes de que el ataque se propague.
El factor humano sigue siendo la puerta de entrada más frecuente. Los informes compilados en 2025 y 2026 señalan que el phishing y la ingeniería social permanecen entre las amenazas principales, por encima o al nivel del ransomware en muchos casos. Por ello, las empresas combinan tecnología con programas de formación para empleados administrativos y operativos.
Como contexto, algunos casos previos en México han demostrado el impacto económico de estos incidentes sobre la continuidad operativa de plantas y cadenas de suministro. Esa experiencia ha impulsado a proveedores industriales y a compañías de automatización a promover soluciones que integran detección acelerada y respuesta automática, apoyadas por algoritmos que aprenden patrones de red y anomalías.
Además de la inversión tecnológica, las autoridades y centros especializados han advertido sobre la necesidad de mejorar la cultura de higiene digital en las empresas y en la cadena de valor. En la frontera norte, organizaciones locales también han alertado sobre la vulnerabilidad ante robo de identidad digital y la rapidez con que ciertas intrusiones pueden comprometer sistemas críticos.
Por último, mientras la industria incorpora herramientas de inteligencia artificial para defensa, expertos subrayan que la IA también ha sido aprovechada por actores maliciosos para automatizar ataques y adaptar el contenido de fraude. En respuesta, las empresas industriales combinan políticas técnicas (segmentación de redes OT/TI, acceso con Zero Trust, respaldos offline) con simulacros y formación continua para reducir exposición y acelerar la recuperación ante incidentes.
Los lectores interesados en proteger operaciones industriales en Baja California pueden considerar medidas prácticas: revisar estrategias de respaldo y recuperación, segmentar redes operativas, exigir autenticación multifactor a proveedores, y establecer planes de respuesta que incluyan comunicación con autoridades y clientes. Finalmente, la modernización tecnológica debe acompañarse de inversión sostenida en formación para que la primera línea de defensa —las personas— no siga siendo el eslabón más débil.


