Los líderes de los países del Golfo se reunieron en Jeddah el 28 de abril de 2026 en una cumbre consultiva presidida por el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, para evaluar la situación de seguridad en la región y coordinar posibles respuestas tras una serie de ataques con misiles y drones atribuidos a Irán.
La reunión, la primera cumbre presencial del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC) desde el inicio del conflicto con Irán, estuvo enfocada en la coordinación diplomática y de seguridad, aunque no anunció medidas militares concretas en el momento.
Un funcionario del Golfo citado por agencias indicó que los países discutieron la formulación de una respuesta colectiva a las acciones que han afectado infraestructura energética y puntos civiles en la región.
En paralelo, el 27 de abril de 2026 el canciller alemán Friedrich Merz afirmó que la dirección iraní estaba “humillando” a Estados Unidos en las negociaciones y en la gestión del conflicto, una crítica pública a la estrategia del gobierno de Washington.
Al día siguiente, el presidente Donald Trump contestó en su red social, rechazando la caracterización de Merz y acusándolo de no entender la situación. Las declaraciones provocaron una breve escalada verbal entre aliados mientras la crisis regional continúa desarrollándose.
Analistas señalan que la cumbre busca mostrar unidad entre los estados del Golfo y abrir canales de coordinación, aunque persisten dudas sobre la capacidad del bloque para adoptar una postura militar y diplomática totalmente consolidada ante la escalada con Irán.
Será necesario seguir la evolución de las reuniones y las declaraciones oficiales para conocer si las discusiones de Jeddah derivan en acciones conjuntas o en mayores esfuerzos diplomáticos para contener la crisis.


