El 31 de marzo de 2026, en Antalya, Turquía, jugadores y miembros del cuerpo técnico de la selección de fútbol de Irán posaron con fotografías de niños que, según informes, habrían muerto en ataques aéreos durante la guerra antes de disputar un amistoso contra Costa Rica; el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, asistió al partido y no hubo público en las gradas.
Al acto acudieron el entrenador Amir Ghalenoei y el vicepresidente de la Federación de Fútbol de Irán, Mehdi Mohammad Nabi, entre otros miembros del personal, quienes sostuvieron las imágenes mientras sonaba el himno nacional; Irán ganó el encuentro 5-0.
El gesto se produjo días después de que, el 27 de marzo, el equipo hubiera utilizado mochilas escolares y brazaletes negros para recordar a las víctimas de un ataque con misiles contra una escuela primaria en Minab ocurrido el 28 de febrero, en el que se reportó la muerte de más de 165 personas, en su mayoría niños.
Fuentes periodísticas señalan que ni Estados Unidos ni Israel han aceptado responsabilidad por el ataque contra la escuela y que el ejército de Estados Unidos realiza una investigación, indicando además que no dirige ataques contra civiles.
Autoridades y representantes del fútbol iraní han declarado que no desean boicotear la Copa Mundial 2026, coorganizada por Estados Unidos, Canadá y México, aunque han planteado dificultades para que la selección viaje a partidos programados en suelo estadounidense; la delegación iraní solicitó a la FIFA reubicar sus encuentros a México, petición sobre la que el organismo ha mantenido conversaciones.
Gianni Infantino ha reiterado que la FIFA pretende que el torneo “se lleve a cabo según lo programado”, limitando por ahora los cambios de sede solicitados por Irán. Organizaciones internacionales de derechos humanos han pedido investigaciones y responsabilidades por el ataque a la escuela.
La situación une la agenda deportiva con desarrollos diplomáticos y de seguridad que podrían influir en la participación y logística de Irán en el Mundial 2026; por ahora, las medidas definitivas sobre la localía de sus partidos y cualquier decisión adicional de FIFA siguen pendientes.


