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Inundación por “Polo” pone en riesgo 3 mil toneladas de carne en rastro de Sonora

La inundación del rastro Tipo Inspección Federal (TIF) de Grupo Kowi, en Navojoa, Sonora, obligó a suspender las operaciones de la planta tras las lluvias asociadas al huracán “Polo”. La contingencia puso bajo evaluación alrededor de 3 mil toneladas de carne de cerdo almacenada y dejó aproximadamente 2 mil 500 animales en espera de sacrificio.

El agua afectó áreas de procesamiento, cuartos fríos, andenes y oficinas, además de interrumpir los accesos y dejar fuera de operación las instalaciones. La condición de la carne almacenada deberá determinarse mediante evaluaciones sanitarias y técnicas, especialmente ante las posibles afectaciones en los sistemas de refrigeración.

La planta procesa diariamente cerca de 2 mil 500 cerdos y mantiene vinculados alrededor de 2 mil 700 empleos directos. Por ello, la suspensión representa presión para la cadena porcícola de Sonora, particularmente para los productores que necesitan continuar con la salida y comercialización de sus animales.

Solicitan coordinación para atender la emergencia

La Organización de Porcicultores Mexicanos (Opormex) solicitó una reunión urgente con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para coordinar la atención de la emergencia. También planteó la participación de la Unión Ganadera Regional de Porcicultores de Sonora y Grupo Kowi en la definición de medidas para recuperar las instalaciones y restablecer las actividades.

Entre las acciones prioritarias se encuentran el desalojo del agua, la recuperación segura del suministro eléctrico y de los accesos, así como la limpieza y revisión de las áreas afectadas. Opormex pidió además la intervención del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria para establecer las medidas sanitarias correspondientes.

  • Evaluar la seguridad sanitaria de la carne almacenada.
  • Retirar el agua y revisar las instalaciones afectadas.
  • Restablecer de manera segura la energía eléctrica y los accesos.
  • Analizar el uso temporal de instalaciones autorizadas para el sacrificio de ganado porcino.

La organización advirtió que una suspensión prolongada podría retrasar la salida de los animales, afectar la comercialización y reducir los ingresos de los porcicultores. Por ello, también solicitó mecanismos de apoyo para rehabilitar la planta, preservar los empleos y reducir las pérdidas económicas.

Mientras avanzan las labores de recuperación, porcicultores de Sonora comenzaron a distribuir víveres entre familias afectadas por las lluvias, principalmente en comunidades donde viven trabajadores del sector y se ubican unidades productivas. La Unión Ganadera Regional mantiene comunicación con el Gobierno estatal para coordinar acciones de apoyo.

La operación del rastro permanecerá sujeta a la recuperación de las instalaciones, la revisión de los sistemas de refrigeración y las evaluaciones sanitarias correspondientes. La prioridad es determinar las condiciones de la carne y restablecer las actividades productivas sin comprometer la inocuidad alimentaria.