Desde el 23 de abril de 2026 se registra una prolongada onda de calor que abarcará gran parte del país y se prevé que se extienda hasta al menos el 30 de abril de 2026.
El fenómeno está asociado a la presencia de una circulación anticiclónica en niveles medios y altos de la atmósfera, lo que favorece un ambiente de caluroso a extremadamente caluroso y baja probabilidad de lluvia en amplias zonas.
Se pronostican temperaturas máximas de 40 a 45 °C en estados del noroeste, occidente y sur, mientras que otras entidades registrarán máximas de 35 a 40 °C. En la Ciudad de México se esperan efectos de calor a partir del 25 de abril de 2026 con temperaturas diurnas más altas de lo habitual.
Además del calor extremo, se prevén rachas de viento y, en regiones aisladas, lluvias de corto alcance por la interacción de sistemas meteorológicos. Estas condiciones incrementan el riesgo de golpes de calor, deshidratación y otros efectos en la salud.
Recomendaciones prácticas:
- Mantener hidratación constante y evitar exposición prolongada al sol, especialmente entre las 11:00 y las 16:00 horas.
- Usar ropa ligera y de colores claros, y proteger a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
- Extremar precauciones al conducir por posibles tolvaneras y rachas de viento en zonas afectadas.
- Buscar espacios frescos o con sombra y monitorear a personas vulnerables por signos de agotamiento por calor.
Se recomienda a la población mantenerse atenta a actualizaciones del pronóstico y a las indicaciones de las autoridades locales de protección civil para la gestión de riesgos.


