El huracán Isaías se degradó a ciclón postropical durante el sábado 10 de octubre de 2026, después de tocar tierra la noche anterior cerca de Destin, en el noroeste de Florida, como un huracán categoría 2 con vientos máximos sostenidos de 165 kilómetros por hora.
Aunque el sistema perdió fuerza al avanzar sobre Alabama, todavía generaba lluvias intensas, fuertes ráfagas y riesgo de inundaciones repentinas en zonas de Florida, Alabama y Georgia. El fenómeno dejó sin suministro eléctrico a unas 860 mil personas en esos tres estados.
Persisten las lluvias y el riesgo de inundaciones
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos informó que Isaías se debilitó rápidamente sobre Alabama y completó su transición a un ciclón postropical. Sin embargo, las autoridades mantuvieron la advertencia por lluvias fuertes en el sur de Alabama, el noroeste de Florida y Georgia.
El sistema avanzaría hacia el norte y posteriormente hacia el norte-noreste durante el fin de semana, con un debilitamiento gradual mientras cruzaba los valles de Tennessee y Ohio. La amenaza principal pasó de los vientos huracanados a las inundaciones repentinas y otros efectos asociados con las lluvias.
Daños y cortes de electricidad en la costa del Golfo
Antes y después del impacto, los fuertes vientos derribaron ramas, dañaron techos y provocaron interrupciones en el servicio eléctrico. En Pensacola, ubicada aproximadamente 80 kilómetros al oeste de Destin, se reportaron afectaciones en viviendas y comercios.
Florida y Alabama declararon el estado de emergencia y ordenaron evacuaciones ante el riesgo de ráfagas destructoras, oleaje elevado y lluvias torrenciales. Además, varios aeropuertos de Florida suspendieron temporalmente sus operaciones y algunas empresas petroleras evacuaron a trabajadores de plataformas ubicadas en el Golfo de México.
Impacto en la producción energética
La tormenta también afectó las actividades energéticas de la región. Cerca de dos tercios de la producción petrolera y más de la mitad de la producción de gas permanecieron suspendidos durante el viernes, una interrupción equivalente a aproximadamente 1.5 millones de barriles diarios de crudo fuera del mercado mundial.
La zona impactada concentra refinerías e infraestructura energética, por lo que las interrupciones podrían aumentar la presión sobre un sector que ya enfrenta dificultades por los conflictos en Medio Oriente y Ucrania.
Isaías fue el primer huracán de la temporada del Atlántico en tocar territorio continental de Estados Unidos. La temporada oficial se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre, aunque la actividad ciclónica puede variar entre el Atlántico y el Pacífico debido a fenómenos climáticos como El Niño.

