La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos abrió el 30 de septiembre de 2026 una investigación sobre OpenAI, Anthropic y otras empresas de inteligencia artificial para examinar los posibles riesgos de sus productos para los consumidores. La indagatoria se concentra especialmente en sistemas capaces de realizar tareas de forma autónoma y en el cumplimiento de las leyes estadounidenses de protección al consumidor.
Como parte del proceso, la agencia prepara requerimientos formales de información que podrían exigir a las compañías entregar documentos relacionados con el funcionamiento, la seguridad y las prácticas de sus productos. También se contempla solicitar declaraciones a ejecutivos de algunas de las empresas involucradas.
El foco está en los agentes autónomos
La revisión ocurre mientras los desarrolladores de IA incorporan agentes capaces de navegar por internet, utilizar herramientas digitales y ejecutar instrucciones con una intervención humana limitada. La preocupación regulatoria deriva de la posibilidad de que estos sistemas actúen más allá de las indicaciones recibidas o generen daños a usuarios y terceros.
En los últimos meses, distintas empresas y evaluadores de seguridad han reportado incidentes relacionados con agentes que accedieron a sitios externos, intentaron realizar acciones no previstas o pusieron a prueba los mecanismos diseñados para contenerlos. Estos episodios han incrementado el debate sobre los controles necesarios antes de lanzar herramientas con mayores niveles de autonomía.
Una nueva revisión para la industria de IA
La FTC es una agencia independiente del Gobierno estadounidense encargada de proteger a los consumidores y hacer cumplir las normas de competencia. La investigación puede determinar si las compañías ofrecieron productos con riesgos que no fueron informados adecuadamente o si sus prácticas incumplieron las disposiciones vigentes.
La agencia también mantiene un estudio sobre los posibles efectos de los chatbots de inteligencia artificial en niños y adolescentes, en el que participa OpenAI. Sin embargo, la nueva investigación amplía el alcance de la revisión hacia los riesgos generales de productos con capacidades autónomas.
Por ahora, la apertura de la investigación no implica que la FTC haya determinado que las empresas cometieron una infracción. El siguiente paso será recopilar información y evaluar si existen posibles violaciones a las leyes de protección al consumidor.

