Estados Unidos afirmó que cancelará cualquier visa cuando existan motivos para hacerlo, sin importar quién sea el titular, dónde viva o cuáles sean sus opiniones políticas. La declaración se difundió después de que fuera revocada la visa de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, el 13 de agosto de 2026.
La postura establece que la identidad, el lugar de residencia y la filiación política de una persona no impiden que el Gobierno estadounidense retire un documento migratorio cuando considere que existen razones para ello.
López Beltrán informó que la decisión le fue comunicada y dirigió una carta al presidente Donald Trump para cuestionar la medida. También sostuvo que no se le presentaron pruebas relacionadas con algún acto inmoral o delictivo.
La razón específica de la revocación no ha sido divulgada públicamente. La medida provocó reacciones políticas en México, incluida la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien consideró que el caso tenía un carácter político.
La cancelación de una visa impide utilizar ese documento para solicitar el ingreso a Estados Unidos, aunque no equivale por sí misma a una acusación penal. El caso mantiene abierta la discusión sobre el uso de decisiones migratorias estadounidenses en el contexto de la relación política entre ambos países.

