El Ejército de Estados Unidos derribó tres drones de características comerciales que eran utilizados por traficantes de personas para vigilar los movimientos de autoridades en la frontera con Tamaulipas. La operación ocurrió durante las noches del 25 y 26 de agosto de 2026, en territorio estadounidense colindante con México, mediante un sistema láser multipropósito de alta energía.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó el sábado 29 de agosto que la acción se realizó dentro de las operaciones concurrentes o “espejo” entre ambos países. Estos reconocimientos se llevan a cabo de manera simultánea a lo largo de la frontera común, con cada fuerza operando dentro de su propio territorio.
Drones fueron inhabilitados en territorio de Estados Unidos
De acuerdo con la información comunicada a la Comandancia de la 8ª Zona Militar, con sede en Reynosa, los tres aparatos fueron detectados e inhabilitados por la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur del Comando Norte de Estados Unidos. La dependencia mexicana precisó que los drones eran empleados para vigilar a las autoridades.
Las autoridades estadounidenses señalaron que los vehículos aéreos no tripulados fueron considerados hostiles porque apoyaban actividades que representaban una amenaza física para personal militar y agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. No se informó de personas detenidas ni de daños adicionales relacionados con el operativo.
Uso de tecnología láser antidrones
La Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur utilizó el sistema Army Multipurpose High Energy Laser, conocido como AMP-HEL, para interceptar y neutralizar los tres drones. La operación fue presentada como una respuesta al uso creciente de sistemas de aeronaves no tripuladas en actividades de tráfico ilícito de personas y vigilancia de fuerzas de seguridad.
La información disponible no identifica a un grupo criminal específico como propietario de los aparatos. Las autoridades estadounidenses los vincularon presuntamente con redes de cárteles, mientras que la Defensa mexicana los describió como drones comerciales utilizados por traficantes de indocumentados.
Operaciones coordinadas en la frontera
La Defensa explicó que las operaciones espejo entre las fuerzas armadas de México y Estados Unidos comenzaron el 5 de febrero de 2025, dentro del marco de la relación bilateral. Su objetivo es realizar reconocimientos simultáneos y combatir el tráfico de armas y drogas, con acciones separadas en cada lado de la frontera.
El derribo de los tres drones ocurrió en la zona fronteriza asociada con Tamaulipas, pero fuera del territorio mexicano. La operación marca el uso de capacidades de energía dirigida para enfrentar aeronaves no tripuladas relacionadas presuntamente con actividades criminales en la frontera sur de Estados Unidos.

