Investigaciones policiales en Sudáfrica y Nigeria apuntan a que organizaciones criminales mexicanas, entre ellas el Cártel de Sinaloa, han ampliado sus operaciones hacia África para producir metanfetamina y abastecer mercados de Oceanía. La hipótesis surge tras el desmantelamiento de laboratorios industriales y la detención de ciudadanos mexicanos vinculados presuntamente con esas instalaciones.
El caso más relevante ocurrió en mayo de 2026 en Swartruggens, una localidad ubicada al noroeste de Johannesburgo, Sudáfrica. En una finca fue localizado un laboratorio con capacidad estimada para producir hasta cinco toneladas de metanfetamina al mes y fueron detenidas 13 personas, entre ellas cinco mexicanos señalados como químicos.
Una ruta con destino a Australia
Los investigadores sudafricanos sospechan que la instalación formaba parte de una red destinada a trasladar drogas sintéticas hacia Australia y Nueva Zelanda, donde los precios de la metanfetamina pueden ser considerablemente más altos que en Estados Unidos.
Una de las líneas de investigación busca determinar si un cargamento incautado en Australia durante 2026 salió del laboratorio de Swartruggens. El envío habría pasado por el puerto de Durban y su forma de embalaje llamó la atención de los investigadores.
La policía australiana también ha identificado un aumento del interés de organizaciones criminales mexicanas en su mercado de drogas ilícitas. En enero, una mujer de 32 años fue detenida en el aeropuerto de Sídney con 39 kilogramos de metanfetamina en polvo en un vuelo procedente de Sudáfrica.
Laboratorios ocultos en zonas rurales
Las instalaciones detectadas en Sudáfrica se ubicaban en terrenos aislados, aunque con acceso a carreteras principales y rutas de transporte. Esa combinación permitiría recibir grandes cantidades de productos químicos y retirar con rapidez la droga terminada.
En otra operación realizada durante agosto, las autoridades decomisaron cinco toneladas de disolventes, catalizadores y reactivos en la frontera con Zimbabue. La investigación llevó también a cinco almacenes ubicados en Midrand, entre Pretoria y Johannesburgo, después de rastrear un contenedor que ingresó por Durban.
A principios de septiembre, otro laboratorio de escala industrial fue desmantelado en una finca de Klipvoor. Los investigadores encontraron tanques de gran capacidad fabricados de manera artesanal, un tipo de equipamiento que consideran característico de instalaciones vinculadas con organizaciones criminales mexicanas.
Presencia mexicana en Sudáfrica
Desde 2024, al menos 16 ciudadanos mexicanos han sido detenidos en Sudáfrica en investigaciones relacionadas con laboratorios de metanfetamina. El primer caso de estas características fue localizado en 2020 en Marble Hall, al noreste de Johannesburgo.
En Swartruggens también fueron detenidos dos ciudadanos mozambiqueños, uno de Zimbabue y cuatro sudafricanos. Tres de estos últimos pertenecían a la familia propietaria de la finca donde fue instalado el laboratorio.
Las autoridades sudafricanas investigan si los mexicanos detenidos tenían funciones técnicas dentro de la operación. La hipótesis es que algunos especialistas viajaban para montar las instalaciones y capacitar a colaboradores locales, mientras otros permanecían a cargo de la producción.
Nigeria, otro punto de expansión
El mismo patrón ha sido detectado en Nigeria. En mayo de 2026, las autoridades desmantelaron en el estado de Ogun uno de los mayores laboratorios de metanfetamina encontrados en el país y detuvieron a tres mexicanos junto con siete ciudadanos nigerianos.
Otro ciudadano mexicano fue detenido durante una operación realizada en junio en el estado de Oyo. Las investigaciones apuntan a que la producción tenía como posibles destinos Europa, el sudeste asiático y Oceanía.
De los 28 laboratorios de metanfetamina desmantelados en Nigeria desde 2016, cinco han tenido participación de ciudadanos mexicanos, de acuerdo con las investigaciones citadas por las autoridades antidrogas del país.
Riesgos para el consumo local
La expansión de la producción también genera preocupación por el crecimiento del consumo en África. En Mozambique, donde durante años predominó el tránsito de drogas, fueron detenidos dos mexicanos en abril y posteriormente se localizaron productos químicos utilizados para fabricar metanfetamina en el domicilio de un presunto colaborador local.
Las autoridades advierten que los intermediarios pueden recibir parte de sus pagos en droga, lo que facilita que una fracción de la producción permanezca en los mercados locales. En centros de tratamiento cercanos a Maputo ya se ha reportado un aumento de casos relacionados con metanfetamina cristalina.
Los operativos en Sudáfrica y Nigeria muestran que las organizaciones criminales mexicanas no solo buscan transportar drogas hacia otros continentes. También estarían instalando capacidades de producción fuera de México para acercarse a mercados de alta rentabilidad y aprovechar zonas rurales, rutas comerciales y controles vulnerables.

