La Casa Blanca informó el 30 de marzo de 2026 que autorizó la llegada del petrolero ruso Anatoly Kolodkin, que transporta aproximadamente 730,000 barriles de crudo con destino al puerto de Matanzas, Cuba; la portavoz Karoline Leavitt dijo que las autorizaciones futuras se tomarán “case-by-case” y que “there’s been no firm change in our sanctions policy.”
Según registros de seguimiento y reportes especializados, el buque cargó su cargamento en el puerto ruso de Primorsk y navegaba en aguas cercanas a Cuba en los días previos a la confirmación, con llegada prevista al terminal de Matanzas según analistas marítimos.
El Kremlin afirmó que había dialogado previamente con Estados Unidos sobre el envío; el vocero Dmitry Peskov declaró que Rusia considera su ayuda como un respaldo a Cuba en medio de la crisis energética que atraviesa la isla.
Analistas citados en los reportes estiman que la carga podría equivaler a cerca de 180,000 barriles de diésel refinado, una cantidad que alcanzaría para cubrir la demanda diaria de la isla por alrededor de nueve o diez días, en un contexto en que Cuba produce una fracción de sus necesidades energéticas y depende de importaciones.
Fuentes informan además que la Administración y aliados como la Unión Europea y Reino Unido han sancionado embarcaciones implicadas en el transporte de petróleo ruso desde 2022; la Casa Blanca señaló que, cuando corresponda y sea legalmente aplicable, se reserva el derecho de interceptar cargamentos que contravengan su régimen de sanciones, pero que cada caso será evaluado de manera individual.


