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Detrás del Mercado de Sonora: la tradición de los Judas y su quema en Sábado de Gloria

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En un taller improvisado detrás del mercado, manos que conocen la forma del cartón trabajan piezas que semanas después serán el centro de una fiesta: diablos, Judas y calaveras esperan su turno entre botes de pintura y montones de periódico. La venta de estas figuras en el Mercado de Sonora es una costumbre que alimenta la demanda de la temporada de Semana Santa y conecta a artesanos, comerciantes y público.

El Mercado de Sonora aparece en reportes y crónicas como un punto de referencia para la compra de figuras de papel y cartón ligadas a festividades; en sus pasillos se concentran calaveras, muñecos y piezas decorativas que se venden especialmente en épocas puntuales del año. Detrás del inmueble, en talleres familiares, se fabrican piezas de distinto tamaño, desde pequeñas figuras para venta doméstica hasta grandes monigotes que se exhiben antes de ser quemados en la vía pública.

Varios reportes sobre la tradición en la Ciudad de México describen la celebración del Sábado de Gloria como el momento en que, en calles y plazas —incluyendo las inmediaciones del Mercado de Sonora y colonias cercanas— se realiza la quema de Judas, una costumbre popular que congrega a vecinos y visitantes para ver arder las figuras que representan al traidor o a personajes públicos.

El proceso artesanal que utilizan talleres documentados en la zona sigue pasos elementales del papel maché: se parte de un molde o estructura base, sobre la cual se aplican capas de periódico o papel, cartón y engrudo hasta crear la forma deseada. Tras el secado se retira el molde y se comienza el trabajo de acabado.

En la etapa final se aplica una base de pintura y se trabaja por capas hasta conseguir el color y tono buscados; después viene el perfilado, es decir, el detalle de rasgos y ornamentos que definen la pieza —cuernos, dientes, bigotes o rasgos faciales— y la transformación de un volumen neutro en una figura reconocible y expresiva.

Algunas familias y talleres de la zona se especializan en piezas de gran formato que luego se exponen en las calles; estas figuras suelen ser motivo de interés público y, en fechas señaladas, parte de la quema colectiva que caracteriza el cierre de la Semana Santa en ciertos barrios de la capital.

Aunque existen relatos y reportes periodísticos sobre familias artesanas que heredaron técnicas y moldes de generación en generación, no se localizaron en las fuentes públicas consultadas datos verificables acerca de la familia “Susano” con los nombres y detalles concretos que el encargo original menciona. Por ello este reportaje se concentra en la práctica documentada en el Mercado de Sonora y en talleres conocidos de la zona.

La tradición de fabricar y quemar judas continúa visible en la ciudad: es una manifestación de arte popular que combina técnica, oficio y fiesta comunitaria, y que mantiene vivo un rito que, pese a los cambios sociales y económicos, todavía convoca a vecinos y visitantes cada Sábado de Gloria.

Detrás del Mercado de Sonora: la tradición de los Judas y su quema en Sábado de Gloria