Elías Alonso Urbina Cruz, alias El Vaquero o El Vaquerito, fue reportado como desaparecido después de subir a una camioneta de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP) el jueves 19 de febrero; familiares y la carpeta de investigación señalan que fue presuntamente retenido por elementos comisionados en la base de Villaflores.
La relevancia del caso radica en que, además de la desaparición del agente —quien trabajó una década en la fiscalía estatal y cursó tres meses en la FRIP en 2025—, organismos de derechos humanos han documentado señalamientos previos contra la corporación por tortura y desaparición forzada, y la Fiscalía detuvo a un mando de la FRIP pocas horas después del reporte.
Según la investigación a la que tuvo acceso EL UNIVERSAL, el 19 de febrero a las 14:00 horas los comisionados Érik Arvizu Figueroa, Rubén Hernández Velasco (alias Wuampi) y Alejandro Martínez Jiménez (alias El Jaguar) se llevaron a Urbina Cruz. Testimonios familiares indican que el encuentro para trasladarlo se realizó en la salida de Tuxtla Gutiérrez a Villaflores; el arrestado, identificado por la familia como el comisario César Alexander Madrid Brindis, habría citado a la víctima en un punto “donde no hay cámaras”.
La cronología aportada por allegados señala que Urbina Cruz llegó al punto acordado a las 11:45 horas y esperó dos horas con 15 minutos hasta que sus excompañeros llegaron a bordo de una camioneta Ford con logotipos de la Secretaría de Seguridad del Pueblo y placas CS-967-A4. Entre las 15:00 y las 15:30 horas envió los últimos mensajes a su esposa, Verónica, y desde entonces se perdió la comunicación.
Cuatro días después, el 23 de febrero a las 17:00 horas, la Fiscalía detuvo a César Alexander Madrid; esa misma noche, a las 23:30 horas, fue trasladado a un penal por el delito de desaparición forzada, según la misma fuente. La madre de la víctima, Lucía Cruz García, y la esposa han solicitado que el comisario informe sobre el paradero del hombre y aporten pruebas del recorrido que hicieron esa jornada.
El caso se inserta en un contexto de señalamientos contra la FRIP: el 4 de noviembre de 2024, cuando la corporación cumplió 11 meses de operación, se documentó la detención y tortura del comerciante Óscar Trinidad Carbajal, quien denunció extorsión y malos tratos durante su retención. El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas ha contabilizado casos similares, y afirma que entre 2010 y 2025 detectó 20 episodios de detención arbitraria o tortura, cuatro de ellos relacionados con la FRIP.
En declaraciones públicas el martes 17 de marzo en Tapachula, el secretario de Seguridad, Óscar Aparicio Avendaño, calificó como “chismes” las quejas acumuladas en contra de elementos de la FRIP y confirmó la destitución de más de 50 integrantes de la corporación, al tiempo que defendió logros en materia de combate a la delincuencia presentados por la dependencia.
Familiares y organizaciones de derechos humanos mantienen la exigencia de localizar a Urbina Cruz y de que las autoridades esclarezcan las circunstancias del traslado y la posible participación de servidores públicos. La investigación penal en curso y la detención del comisario constituyen acciones procesales relevantes, aunque los familiares siguen sin conocer el paradero del desaparecido.
El caso plantea interrogantes sobre la supervisión de fuerzas de seguridad locales y la atención a denuncias de tortura y desaparición forzada en zonas con presencia de grupos delictivos; autoridades, víctimas y organismos de derechos humanos permanecen a la espera de resultados periciales y judiciales que aclaren responsabilidades y determinen el paradero de Elías Alonso Urbina Cruz.


