Propagar romero desde esquejes permite a jardineros domésticos multiplicar una planta sana en casa durante finales de primavera y el verano. Para hacerlo se toman esquejes semilenosos o apicales de 10–15 cm de una planta vigorosa, se insertan en un medio suelto y bien drenado, y se mantienen en un lugar cálido con luz indirecta hasta que formen raíces, lo que puede tomar entre 2 y 8 semanas según el método empleado.
A continuación se describen los pasos esenciales, el porqué de cada uno y las alternativas prácticas más usadas por horticultores y guías de jardinería.
- Selecciona el esqueje: Escoge tallos jóvenes y sanos (sin flores ni frutos) de 10–15 cm. Corta con tijeras limpias justo por debajo de una yema o nudo, preferentemente en un ángulo de 45° para aumentar la superficie de enraizamiento.
- Prepara el esqueje: Retira las hojas de la parte inferior (unos 2–3 cm) para dejar superficie de tallo descubierta; conserva el follaje superior para la fotosíntesis. Si lo deseas, raspa ligeramente la base del tallo para exponer tejido fresco y mejorar el contacto con el sustrato.
- Sustrato y maceta: Usa un medio muy permeable: mezclas comunes incluyen arena gruesa o perlita combinadas con un sustrato ligero para semilleros. Asegura que la maceta tenga orificios de drenaje para evitar encharcamientos, y humedece el sustrato antes de clavar el esqueje.
- Uso de estimulantes de enraizamiento: Las hormonas comerciales a base de IBA (indolbutírico) en gel o polvo aceleran y aumentan las probabilidades de enraizamiento; aplícalas según las instrucciones del producto. Como alternativas caseras se mencionan canela en polvo (accion antifúngica) o pulpa de aloe vera para ayudar a la humedad y aporte de nutrientes, aunque su eficacia es variable y está menos documentada que la de las hormonas comerciales.
- Inserción y profundidad: Haz un hueco en el sustrato con un lápiz y coloca el esqueje dejando 2–3 cm de tallo enterrado y el resto erguido; aprieta ligeramente el sustrato alrededor para asegurar buen contacto.
- Condiciones de enraizamiento: Mantén los esquejes en luz brillante pero sin sol directo, con temperaturas templadas y humedad moderada. Ventila diariamente para reducir el riesgo de hongos y evita el riego excesivo; el sustrato debe permanecer ligeramente húmedo pero nunca encharcado.
- Métodos alternativos: Es posible enraizar en agua para ver el desarrollo radicular, pero suele ser menos fiable y con mayor riesgo de pudrición que el enraizado en sustrato; por eso muchas guías recomiendan el método en tierra o mezclas drenantes.
- Cuándo trasplantar: Tras 2–8 semanas (dependiendo del método y la época) deberías percibir resistencia leve al tirar del esqueje o ver raíces si usaste agua; entonces trasplanta a una maceta mayor con sustrato para macetas y aclimata gradualmente al sol directo si la planta lo tolera.
En práctica, toma varios esquejes a la vez: no todos arraigan, y trabajar con varios incrementa la probabilidad de éxito. Mantén registros sencillos (fecha de corte, mezcla usada y si aplicaste hormona) para ajustar la técnica en intentos posteriores.
Con un sustrato correcto, buen drenaje, un corte limpio y condiciones de luz y humedad controladas, el romero en esqueje puede convertirse en una planta robusta que aporte hojas frescas para la cocina y el jardín.


