La U.S. Commission of Fine Arts aprobó el 19 de febrero de 2026 el plan del presidente Donald Trump para construir un salón de baile en el sitio del demolido Ala Este de la Casa Blanca, en una votación en la que seis comisionados respaldaron el proyecto y hubo una recusación.
El proyecto ha sido descrito en informes como un edificio de cerca de 90,000 pies cuadrados con un costo que ha escalado hasta alrededor de 400 millones de dólares; su construcción ya generó demolición previa del Ala Este y una fuerte controversia por su escala y su impacto sobre el conjunto histórico.
Trump celebró la votación en su plataforma Truth Social: “The Commission of Fine Arts just approved, unanimously, 6 to 0, with one recusal because he had a conflict in that he worked professionally on the job, the White House Ballroom,” afirmó en la publicación.
La aprobación de la comisión, integrada en su mayoría por designados por la administración, ocurre mientras el proyecto enfrenta impugnaciones legales. El 31 de marzo de 2026 el juez federal Richard Leon ordenó suspender la construcción y sostuvo que las obras no deben continuar sin una autorización expresa del Congreso.
Organizaciones de preservación histórica presentaron demandas para frenar las obras y han cuestionado que no se siguieron todos los trámites habituales para modificaciones significativas en bienes federales. Además, la administración de la comisión recibió miles de comentarios públicos en su contra; el secretario técnico del organismo informó que más del 99% de los mensajes recibidos en cierta ventana de tiempo estaban en oposición al proyecto.
Tras la aprobación de la U.S. Commission of Fine Arts, el plan seguía sometido a revisiones y a la evaluación de otras entidades de planificación federal, además del proceso judicial en curso, lo que deja incierto el calendario efectivo de construcción y la posibilidad de que el proyecto avance antes de que culminen los recursos legales y las autorizaciones legislativas correspondientes.


