La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios autorizó en México el uso de lenacapavir como profilaxis preexposición (PrEP) contra el VIH. La alternativa consiste en una inyección de aplicación semestral y su autorización se emitió después de revisar la evidencia disponible sobre la calidad, seguridad y eficacia del medicamento.
El registro sanitario coloca a México entre los países que cuentan con esta opción preventiva de larga duración. El esquema puede facilitar la prevención para personas que enfrentan dificultades para mantener una toma diaria, estigma o barreras de acceso a los servicios de salud.
Una alternativa de prevención cada seis meses
Lenacapavir se administra mediante una inyección subcutánea dos veces al año. Su incorporación amplía las herramientas disponibles para reducir el riesgo de adquirir el VIH y se suma a otras modalidades de profilaxis previa a la exposición.
- Aplicación: una inyección cada seis meses.
- Indicación: prevención de la infección por VIH mediante profilaxis preexposición.
- Evaluación: revisión regulatoria de calidad, seguridad y eficacia.
- Alcance: nueva alternativa dentro de las estrategias combinadas de prevención.
Las recomendaciones internacionales publicadas en 2025 plantearon el uso de lenacapavir inyectable dos veces al año como una opción adicional de PrEP. La periodicidad busca reducir la carga de las tomas diarias y favorecer la continuidad de la prevención en poblaciones con mayor riesgo de exposición.
México mantiene la meta de reducir el impacto del VIH
La autorización ocurre mientras el Gobierno federal impulsa una estrategia para eliminar al VIH como problema de salud pública hacia 2030, con énfasis en la detección oportuna, el acceso universal al tratamiento y la prevención.
En junio de 2026 se estimó que alrededor de 460 mil personas viven con VIH en México. Cerca de 70% conocería su diagnóstico y, entre quienes reciben atención, aproximadamente 95% se encontraría en tratamiento y con control viral.
La disponibilidad de lenacapavir amplía el abanico preventivo, aunque su uso debe integrarse a los servicios de salud, las pruebas de VIH y las indicaciones del personal médico. La prevención combinada continúa siendo clave para reducir nuevas infecciones y avanzar hacia las metas nacionales de 2030.

