En febrero de 2026 Bolivia reanudó la coordinación en materia antidrogas con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), y el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, afirmó que la agencia ya ofrece apoyos en capacitación, análisis de integridad y compartición de inteligencia mientras la cancillería trabaja en un acuerdo para formalizar su regreso.
La decisión política de retomar la cooperación siguió al cambio de gobierno en noviembre de 2025, cuando la nueva administración restableció vínculos diplomáticos con Washington. La DEA había sido expulsada de Bolivia en 2008; en ese momento la agencia contaba con cerca de 100 agentes distribuidos en cuatro oficinas en el país.
Justiniano explicó que todavía restan reuniones y acuerdos por cerrar para determinar la forma exacta de la presencia de la DEA en Bolivia y quiénes serían los responsables operativos. Mientras tanto, las autoridades bolivianas reciben intercambio de información y apoyo técnico para la capacitación y el vetado de personal.
El anuncio provocó reservas entre dirigentes cocaleros del Chapare y del entorno del expresidente Evo Morales, quienes advirtieron contra la instalación de bases extranjeras y recordaron episodios de violencia vinculados a intervenciones pasadas. A su vez, representantes del gobierno descartaron la creación de bases militares y señalaron que la cooperación se concentrará en operativos conjuntos e intercambio de inteligencia.
Puntos clave:
- La DEA vuelve a coordinar inteligencia y apoyo técnico con las fuerzas bolivianas tras el quiebre de 2008.
- El viceministro Ernesto Justiniano confirmó recepción de capacitación, análisis de integridad y recursos de inteligencia.
- La cancillería boliviana está finalizando un acuerdo para formalizar el regreso de la agencia y definir su alcance operativo.
- Hay oposición de sectores cocaleros que rechazan la presencia de bases extranjeras y exigen garantías sobre la soberanía y el trato a las comunidades.
Persisten preguntas sobre el calendario y el alcance exacto de las actividades de la DEA en territorio boliviano; las autoridades sostienen que los detalles serán aclarados una vez concluidas las negociaciones entre ministerios.


