Al menos 11 personas murieron y otras 19 resultaron heridas este sábado 15 de agosto de 2026 por ataques israelíes contra las localidades de Ansar y Deir Zahrani, en el sur del Líbano, de acuerdo con un balance preliminar del Ministerio de Salud libanés. Cientos de familias abandonaron sus hogares y se dirigieron hacia el norte en busca de seguridad.
La ofensiva se encuentra entre las más mortíferas registradas desde el alto el fuego alcanzado entre Israel y Hezbolá a finales de junio. La Agencia de la ONU para los Refugiados informó que muchas de las familias desplazadas ya habían tenido que abandonar sus viviendas anteriormente.
Ataques en Ansar y Deir Zahrani
Según las autoridades libanesas y reportes coincidentes, un ataque contra una vivienda ubicada en las inmediaciones de Ansar dejó siete personas muertas, entre ellas tres menores, y dos heridas. En Deir Zahrani, otro bombardeo causó cuatro fallecimientos y dejó 17 personas lesionadas.
El balance puede modificarse conforme continúen las labores de rescate y la atención médica a los sobrevivientes. Las autoridades libanesas señalaron que entre las víctimas hay mujeres y niños.
Condena del presidente libanés
El presidente del Líbano, Joseph Aoun, condenó los ataques y denunció presuntas violaciones reiteradas del acuerdo marco, del trabajo del grupo de coordinación militar y del derecho internacional humanitario, que protege a la población civil.
Aoun afirmó que el ataque contra Ansar provocó la muerte de una familia entera y consideró que la acción representa un mensaje negativo para el proceso de negociación y para los esfuerzos de Estados Unidos encaminados a implementar el acuerdo.
Un acuerdo bajo presión
A finales de junio, Israel y el Gobierno libanés anunciaron un acuerdo marco mediado por Estados Unidos para detener las hostilidades y avanzar hacia una solución de largo plazo. El pacto contempla una retirada gradual de las fuerzas israelíes de algunas zonas ocupadas del sur del Líbano, así como pasos relacionados con el control territorial y el desarme de Hezbolá.
Aunque la violencia disminuyó después del acuerdo, Israel ha continuado con ataques en distintas áreas del sur del país. Los nuevos bombardeos provocaron otra ola de desplazamiento y aumentaron la presión sobre un proceso de negociación que permanece frágil.
La ONU señaló que la protección de la población civil y la asistencia humanitaria siguen siendo prioritarias, mientras las familias afectadas buscan refugio en otras zonas del Líbano.

