La noche del 30 de abril de 2026 se registraron al menos 42 personas fallecidas y 99 heridas en ataques registrados en el sur de Líbano. Las operaciones incluyeron cerca de 20 impactos que afectaron zonas residenciales y provocaron daños en infraestructura.
Además de víctimas mortales, los bombardeos causaron daños extensos en viviendas y servicios básicos, aumentando las necesidades humanitarias y obligando a desplazamientos internos en varias localidades del sur.
Fuentes en terreno reportaron que las acciones militares se concentraron en localidades cercanas a la frontera y en áreas donde, según informes previos, existen presuntos objetivos militares. No obstante, la ofensiva también alcanzó zonas civiles, lo que elevó el número de víctimas y la destrucción de bienes.
La escalada forma parte de una fase reciente de hostilidades que ha dejado un saldo significativo en el Líbano durante las últimas semanas, con cientos de víctimas y miles de desplazados desde inicios de abril de 2026.
Las autoridades locales y organismos internacionales han advertido sobre el riesgo humanitario y la necesidad de acceso a ayuda para las comunidades afectadas.


