Trece personas enfrentan cargos federales en El Paso, Texas, por presuntamente transportar vehículos robados desde Estados Unidos hacia México para entregarlos a integrantes de organizaciones criminales. Las acusaciones fueron anunciadas el lunes 26 de octubre de 2026 como parte de la Operación Southbound Takedown, una investigación que comenzó en la primavera de este año y en la que se han recuperado 29 vehículos con un valor aproximado de 1.137 millones de dólares.
De acuerdo con la acusación, las unidades eran robadas a propietarios particulares o a empresas de renta de vehículos en distintos puntos del suroeste de Estados Unidos. Posteriormente, eran conducidas hasta El Paso y trasladadas a través de la frontera para ser utilizadas presuntamente en las operaciones cotidianas de organizaciones criminales en México.
Entre las personas señaladas se encuentran dos ciudadanos mexicanos: Pablo Frías, quien cuenta con residencia permanente legal en Estados Unidos, y Pilar Bernabeth Méndez Rivas, titular de una tarjeta de cruce fronterizo. Los otros 11 acusados son ciudadanos estadounidenses, entre ellos Kimberly Aguilar y Marty Gerardo Jr., quienes fueron acusados formalmente el 25 de marzo y el 22 de julio, respectivamente.
Los otros nueve acusados son David Monarrez, César David Díaz, Sinuhe Baltizar López, Christopher René Reyes, Ángel Antonio Flores, Aaron Fernando Luna-Evans, Amy Foote, James Dewey Garrett e Hilario Abraham Morales. Las autoridades informaron que las detenciones y acusaciones adicionales se realizaron entre el 22 de julio y el 19 de octubre de 2026.
Los 13 enfrentan cargos por transporte interestatal de bienes robados. Si son declarados culpables, podrían recibir una pena de hasta 10 años de prisión federal; sin embargo, las acusaciones son imputaciones y todos los señalados se presumen inocentes hasta que se demuestre su responsabilidad ante un tribunal.
La investigación involucra a agencias federales, estatales y locales de Estados Unidos, además de empresas del sector privado. Las autoridades indicaron que el caso abarca operaciones en Estados Unidos y México y que las pesquisas continúan para desarticular la red de robo y traslado de vehículos.

